Translate

domingo, 10 de abril de 2016

Romance de la cieguica de Aibar.

Existe un libro editado en el año 1888 bajo el nombre de “El país de la Gracia: cuentos de mil colores, escenas populares y tradiciones cristianas” 
Su autor fue el tudelano y jesuita José María Castillo Pérez de Ciriza. 

En el libro (está disponible en esta dirección de Internet) va presentando diversas escenas de diferentes lugares de Navarra.

A partir de la página 169 y hasta la 216 nos habla de la romería principal a Ujué bajo el título de “Navarra por Santa María o Apóstoles y Cruceros”.

El capítulo consta de varias escenas en las que el jesuita nos describe un milagro de la Virgen, una conversación entre peregrinos, un reto entre un navarro y un aragonés cantando jotas a María, la descripción de dos dances: un paloteado y otro que podríamos llamar baile de la era, que según se cuenta en el librico, fueron ejecutados por mozos de Ujué…

El autor, tras describir la subida hacia Uxue y las conversaciones habidas entre los peregrinos, cuenta cómo llegados a la Cruz del Saludo descansan esperando a que se reúnan los que vienen detrás.

Mientras la espera, una cieguecica se gana la vida recitando un cantar esperando la limosna de los oyentes....
Lo que de momento vamos a reproducir es precisamente ese romance, que el autor del libro pone en boca de “La cieguica de Aibar”

NOTA
Antes de leer el  romance de "la cieguica de Aibar" debemos preguntarnos si el escritor fue testigo de todos los actos y diálogos que aparecen en este libro o si diálogos, personajes y escenas costumbristas que describe sólo son recursos literarios del autor del libro, que por algo tituló El país de la Gracia: cuentos de mil colores, escenas populares y tradiciones cristianas”

ROMANCE DE LA CIEGUICA DE AIBAR.
Semanita de San Marcos                                                           
El domingo de la alborada
Las esquilas y bordones
Tocan a misa en Tafalla.

Del crepúsculo las sombras
Atraviesan cuan fantasmas                                                            
Mujeres de oscuros mantos
Hombres de pesadas capas.

Allá van los penitentes
Con sendas túnicas largas
De toscas sogas ceñidos
La faz de negro tapada.

Apenas el sol apunta
Apenas la misa acaba
Salen los entunicados
Con cruces a las espaldas.

Ya les arenga el Vicario
Ya el clero les acompaña
Ya los regidores llegan
Que el grave cortejo mandan.

Seiscientos son los cruceros
Que pesada cruz arrastran;
Muchos van los pies desnudos
Y todos rezando avanzan.

Pueblos y aldeas madrugan
Por ver procesión tan santa
Y aún los ángeles del Cielo
Se asoman para mirarla.

Dos leguas han caminado
Cerca están de la montaña
Cuando cien cruceros llegan
De Valdorba y su comarca.

Ya la dura cuesta suben,
Ya sus congojas se acallan
De ver a Santa María
En la cumbre les aguarda.

Apenas a Ujué han llegado
Las grandes cruces descargan,
Postrados ante la Imagen
La misa oyen y dan gracias.

Allá hacia la media tarde,
Las cruces de nuevo abrazan
Despídanse fervorosos
De su Madre y Abogada.

Cantando a coro desfilan
Cantando dulces plegarias,
Cuando es llegada la noche
Entra el cortejo en Tafalla.

Así el crucero ha cumplido
El voto que hizo a su patria
Cuando moros y cristianos
Guerreaban en Navarra. Amén.

---------------
Tras describir el ambiente de la mañana de la romería, a Uxue, el autor termina otra vez en la Cruz del Saludo donde los pueblos romeros se despiden.
Es allí donde el autor pone en boca de "La cieguica de Aibar"  otra poesía dedicada a la Cofradía de los Doce de Tafalla, que reproduzco en otro articulo al que iréis si pincháis aquí 
--------------