domingo, 13 de febrero de 2011

La Cruz del Saludo de Ujué. Difuntos y cenizas.

                                                                    ........................
El 7 de noviembre del año pasado hice público en este blog el mal estado de conservación en que se encuentra la llamada Cruz del Saludo de Ujué. Ver aquí.

 Decía que en el verano había aparecido un graffiti en la columna de la Cruz y también denunciaba el estado de una piedra de las gradas rota y movida de su sitio recientemente y que era causante de que las piedras de su alrededor  también se estuvieran moviendo.

Ha pasado un tiempo. Y aunque también se informó a  autoridades y  prensa del asunto, todavía no se ha visto que nadie se haya comprometido en el arreglo del crucero.

 Desde hace dos meses también se puede observar un pequeño montón de cenizas que  han quedado adheridas al barro justo junto al pedestal de la cruz. (foto)
¿Es un vertido nuevo o es de tiempos pasados?
No se sabe.

Alguien quitó una piedra de junto al pie de la columna de la cruz para calzar la grada que está partida y sostenerla. A eso se le llama desnudar un santo para vestir otro.
Al quitar esa piedra de junto a la columna quedaron a la vista las cenizas que había debajo.









Hay quien dice que esas cenizas  son de reciente vertido y hay quien dice que son de hace años  pero que como estaban tapadas por la piedra que han quitado no las hemos visto hasta ahora..


En la foto de la izquierda se pueden ver  las gradas  que se han soltado recientemente  por lo que la imagen es testigo de que la foto también es reciente. Al fondo, junto a la columna, se divisan las cenizas.

Lo que es seguro es que son cenizas de difuntos y esto ha vuelto a revivir en nosotros un episodio ocurrido  hace algo más de cuatro años.
Sin la sorpresa y el enfado con que se vivió entonces, recordamos aquellos días y sonreímos. Pero no deja de ser un asunto serio. Y más si esta práctica se sigue repitiendo.

Ninguna persona pide que sus cenizas sean vertidas en un sitio feo. Si alguien dispone donde quiere que se aventen o se entierren, pide que sea en un lugar que se amó en vida. Esos lugares amados suelen serlo de muchas otras personas también.
Y cuando digo que amado de muchas otras  personas, me refiero a los vivos que siguen yendo a esos lugares que por amados y apreciados los quieren ver limpios y respetados.

La Cruz del Saludo de Ujué es un lugar emblemático en la comarca.
Llegar a ella en días de romería es un hito. Es como si se llegara a la meta. Al llegar, el romero besa la Cruz. Mientras van llegando los demas romeros y se espera a formar la procesión de entrada hacia Ujué, se viven momentos muy entrañables para todos los que  allí se congregan: Besar la columna de la Cruz, saludar a los demás peregrinos… el intercambio de besos entre los Cristos floridos de todos los pueblos son actos que calan hasta lo más hondo en los devotos de la Virgen de Ujué.

Por eso no es de extrañar que haya personas que tras haber venido muchas veces en romería pidan que sus cenizas sean derramadas en el lugar que despertó tantas emociones: La Cruz. Pero aquí viene el conflicto.

Cuando alguien muere es  obvio es que el mundo sigue existiendo para los vivos. Y es obvio que los vivos que de ordinario salen de paseo y se sientan o se detienen junto a la Cruz, son mayormente vecinos de Ujué  y que no les  agrada ver en este lugar de encuentro y descanso  cenizas de nadie y menos de un forastero.
Otros forasteros las han traído. Y como la vida sigue, se van tras depositar las cenizas.
Los únicos vivos que se ven afectados son los de Ujué que tienen que tragar con los suvenires que otros dejan en este lugar.

Desde hace unos diez  años  se ha tenido constancia de esta nueva costumbre funeraria. De vez en cuando se veían en la Cruz flores de recordatorio hacia los difuntos cuyas cenizas habían sido aventadas o enterradas allá.

Podría poner fotografías de las distintas ocasiones en que tuvimos constancia de  ello. Aun así no las voy a poner para que ningún familiar de los difuntos se sienta aludido al ver los ramos de flores que dejaron junto a las cenizas.

No obstante contaré la sicosis que pasamos  en Uxue el año 2006 y como quedó reflejada en dos artículos y una carta de opinión en la prensa de aquel entonces.
Aquellos enfados que tuvimos los consideraríamos anecdóticos a no ser porque se cree que la “costumbre” se sigue practicando.

Vamos al grano. Era octubre del año 2006. Un día lluvioso se vio un  nutrido grupo de gente en torno a la Cruz del Saludo. Esa misma tarde varios paseantes pudieron ver el “presente” que nos habían dejado a los de Ujué:

En torno al pedestal de la Cruz, entremezcladas con la hierba se podía divisar un montón de cenizas.
La cantidad era tal que hacía pensar que habían vertido todo el contenido de uno de esos recipientes que suelen entregar tras la cremación de un difunto.
Sobre las cenizas, alrededor de la Cruz, abundantes flores diseminadas en círculo.

Esto fue como la gota que colma el vaso pues como hemos dicho, no era la primera vez que ocurrían hechos similares y la gente ya estaba soliviantada desde tiempo atrás.
La queja llegó al ayuntamiento. Y alguien pasó la noticia a la prensa.

El sábado 28 de octubre de 2006 Diario de Navarra  hacia público el asunto en su última página.
En el reportaje se decía que “la devoción a la Virgen de Ujué había llevado a varias familias a esparcir las cenizas de sus difuntos ante la Cruz del Saludo” y seguían diciendo que “Desde el respeto, los vecinos piden moderación”.

María Jesús Zoroza, alcaldesa de Ujué decía a la periodista que “Éramos conocedores de que había quien enterraba parte de las cenizas de familiares difuntos junto a la Cruz. Ahora bien, de hacer un pequeño agujero en la tierra a que el espacio se haya convertido en un lugar lleno de cenizas hay un buen trecho”. María Jesús acababa diciendo que “Hay quien dice que ya no se va a sentar más en la Cruz porque se ha convertido en lugar de enterramiento”

El titular del Diario donde se decía que los vecinos pedían moderación no calmó los ánimos. Este asunto no era cosa de moderación sino de respeto al lugar y a los vecinos.
Y varios de ellos mandaron una carta a la prensa con el titulo de “Sobre Ujué, cenizas de difuntos, penitencias y respetos”.
En él se destilaba un ácido humor negro desde principio a fin.

Entresaco unos párrafos: Los de Ujué se consideran penitentes sin saberlo. Mencionan la cuaresma y el miércoles de ceniza:
(...) El cubrirse de ceniza era sinónimo de hacer penitencia. Al comienzo de la cuaresma, también se pone ceniza en la cabeza de los creyentes, a la vez que se les dice aquello de que «eres polvo y en polvo te convertirás».

Seguían diciendo que “en Ujué somos penitentes sin saberlo y vivimos en una cuaresma perpetua. La ceniza ha estado sobre nuestras cabezas sin que nos diéramos cuenta.
¿A causa de qué? Pues de vivir en un pueblo que muchos eligen para permanecer en él como polvo volandero”.
Contaban como se habían ido enterando de “que en el Castillazo, o sea, la zona trasera y circundante de la iglesia en lo más alto del pueblo, también se han tirado cenizas varias veces. El viento se ha encargado de dispersarlas en todas las direcciones, es decir, sobre las casas de los vecinos”.

Luego sacudian estopa a causa de ese concepto de pedir “moderación” a quien en el futuro viniera a verter cenizas con las palabras que siguen:
“En un artículo periodístico aparecido el sábado día 28 de octubre, se decía que, desde el respeto, los vecinos piden moderación. El que vierte residuos de esa manera ¿ya tiene respeto a los sitios públicos o hacia quien habita en sus cercanías?
¿Moderación es permitir que junto a la iglesia y pueblo o en la Cruz del Saludo, en vez de cincuenta kg, se viertan treinta o veinte o diez kilos de cenizas al año?(cada difunto adulto da por lo menos dos kilos)"
Y pedían respeto para los habitantes de Uxue:
“A quien hay que respetar es a los habitantes de Ujué. ¿O es que nuestro pueblo es un vertedero y los que sobramos somos los vivos? No hay moderación que valga. Se respeta o no se respeta. La única virtud que cabe es el respeto”.

Y hacían hincapié en el drama de la emigración y despoblamiento de Ujué con estas palabras:
“Cuando se oye a la gente proclamar su amor hacia la Virgen de Ujué o hacia el pueblo, pensamos que ojalá ese amor se tradujera en venir a vivir aquí junto a la Virgen y pueblo que dicen amar. Al venir a Ujué tras la muerte y depositado de esas maneras, no aumenta nuestra menguada población. Ni se ayuda a los que aquí vivimos, pues al saberlo crispa los ánimos”.

La carta fue firmada por dieciséis personas todas vecinas y residentes en Ujué.
El tema volvió a salir en la prensa. Un par de cadenas de televisión vinieron a filmar al pueblo y tras este revuelo parece que no se han vuelto a derramar cenizas en el entorno de la cruz. O si se ha hecho, ha debido ser de manera no ostensible.
Claro que como he dicho al principio, hay quien opina que las cenizas que  aparecieron hace poco bajo una piedra son recientes…..Las podeis ver en las fotos.

Hay que decir que a causa de que se viertan o se hayan vertido cenizas aquí, hay gente que le ha tomado aprensión a detenerse y sentarse en este lugar tal como lo hicieron antaño.
........................................................................

Sirva todo lo expuesto para que se avance en el respeto hacia este lugar y su pronta reparación en cuanto a los desperfectos y degradación que sufre.
..........................................................................
A continuación reproduzco la carta que 16 vecinos de Ujué mandaron a la prensa. Si pinchais sobre  la imagen podreis leer mejor el texto.


..........................................

 Con posteriridad hubo un artículo de prensa informando sobre el pleno del ayuntamiento de Ujué que trató este tema. Apareció el 8 de noviembre del 2006. Pinchad aquí para leerlo.
....................................