miércoles, 19 de octubre de 2011

Un artículo preparado para el Nafarroa Oinez 2011: El euskara en Uxue.

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El siguiente texto se adaptó modificando ligeramente el inicio y ciertas frases para darle cabida en una sola página en una separata especial de La Voz de la Merindad dedicada a la ikastola de Tafalla y a la historia del euskara en nuestra zona.

Dicha separata se repartió gratuitamente en el pasado Nafarroa Oinez y esta semana llegará a los suscriptores de Merindad dentro de la revista quincenal.
En ese número especial se habla entre otras cosas de la pervivencia del euskara en la Valdorba, Puiu, Artaxona, Tafalla, Uxue y Olite/Erriberri.
Creo que por parte de la revista se ha realizado un excelente trabajo en este último número y que merece la pena leerlo desde la primera a la última página.

Vaya desde aquí mi felicitación a la ikastola de Tafalla organizadora de esta fiesta que trancurrió en un inmejorable buen ambiente. Ojalá que hayan visto cumplidos todos sus objetivos.
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Cuando en conversaciones de calle o taberna oímos a algún charlatán pretendidamente sabelotodo mantener que el euskara en nuestra zona es algo importado de no se sabe donde, parece como si hubiera gente conchabada con la sibilina intención de conseguir que se piense que por aqui no se ha hablado jamás en contra de toda ratificación histórica.
Inútil tarea la de ellos. La ignorancia cae vencida por la cultura, el conocimiento.

Nadie puede hacernos olvidar que aquí en la Navarra seca, en la Zona Media, se vivió en euskara desde la más remota antigüedad y que el habla de estos lares fue la variante geográficamente más extensa y la más numerosa en hablantes de todos los dialectos que haya existido nunca: El alto navarro meridional.

El alto navarro meridional era el dialecto propio de la cuenca de Pamplona. Se hablaba en la zona central de la actual Navarra incluidas las zonas de Valdega, La Solana, Oteiza, Villatuerta, Cirauqui, Mañeru, Puente la Reina, Valdizarbe, Artajona, Pueyo, Valdorba, Lerga, Uxue, Gallipienzo, Sada, Leache, Lumbier y Urraúl.
Por supuesto que los vascoparlantes de Olite/Erriberri, Beire, Pitillas, Santacara, Murillo el Fruto, Carcastillo etc también eran de la misma variante dialectal.

En Uxue a poco que nos fijemos en nuestra toponimia veremos fluir los viejos nombres euskéricos, muchos todavía vivos, con que nuestros ancestros denominaron estas tierras, estos barrancos, estos montes y veredas.

Dicen que Uxue está en una zona históricamente muy romanizada, y ponen como ejemplo los yacimientos de Cara, Santa Criz, las aras encontradas en nuestro pueblo dedicadas a Jupiter y Lacubegi y el oratorio precristiano recientemente hallado bajo el ábside de Uxue.
A pesar de todo ello, lo autóctono, lo vascófono, predominó en el nombre de todos los antiguos poblados que hubo en nuestro término municipal y en la toponimia menor de nuestros 112 kilómetros cuadrados de territorio.

Hasta el siglo XVII fue obligatorio que los escribanos de Uxue supieran euskara ya que la mayor parte de los habitantes del pueblo no sabía otro idioma.
En cuanto a los diversos canónigos y cargos religiosos, exceptuando el de Prior que podía ser foráneo, eran por fuero naturales de la villa. Por lo tanto el clero al ser uxuetarra de nacimiento también era vascoparlante en esas fechas.

Idoate, Apat Etxebarne, Jimeno Jurío, Patxi Salaberri, también nos dan testimonios de uxuetarras que hablaban euskara a través de los siglos.

En un relato por la provisión del cura párroco de Gallipienzo (1571) testigos euskaldunes de Uxue declaran que en Gallipienzo era necesario tener un cura que supiera vascuence ya que ellos por la proximidad de esa villa conocían a los vecinos de Gallipienzo y que también ellos como hablantes de vascuence también solían acudir a aquella parroquia por estar sus corrales más cerca de esa villa que de Uxue.

Idoate da la noticia de un cirujano del hospital de Uxue, que por el año 1611, ayudó a un colega a operar a un pobre herniado de nuestro pueblo. Del proceso que se llevó a cabo tras la muerte del operado se da el detalle de que la gente de Uxue que estuvo presente era euskaldún ya que hubo testigos que manifestaron haber oído al cirujano decir en vascuenz: “que si el niño no moría de aquella cura, no moría de ninguna” y es que no le pudieron reintroducir los intestinos en el abdomen.

Jimeno Jurío nos relata el testimonio presencial de María de Moriones mujer de Ignacio Aguirre vecina y natural de Uxue que dice que años atrás (1719) habiendo ido a Tafalla fue testigo de la conversación que mantuvieron dos hermanos de Bacaicoa en lengua vascongada, diciendo la testigo que ese es idioma que ella entiende y habla muy bien y que les entendió todo.

En la biblioteca parroquial de Uxue hay un ejemplar de un libro escrito en euskara: "Jesukristoren imitazionea" del párroco de San Juan de Luz Mixel Xurio, obra publicada por primera vez en 1720.

Pensamos que ese libro fue utilizado en la segunda mitad del siglo XVIII por algún cura para preparar sus sermones en vascuence. En un inventario de principios del siglo XX hay constancia de que en la biblioteca abacial también hubo una biblia en euskara, hoy en paradero desconocido.

En 1808, los ocupantes franceses desde su acuartelamiento de Tafalla sospecharon que los autores del asalto a un oficial de su ejército y a su esposa mientras paseaban por Tafalla eran de Uxue. Dijeron que fueron reconocidos por su indumentaria y su “habla”.

A poco que se investigue seguirán saliendo mas y mas ejemplos que irán ilustrando, con otras historias con otros casos, la euskaldunidad de nuestros antepasados.

Nuestro paisano y miembro de Euskalzaindia Patxi Salaberri Zaratiegi en su tesis doctoral sobre la toponimia de Uxue y otras villas circundantes demostró con rotundidad que por la pureza de los vocablos encontrados el euskara debió estar vivo en nuestro pueblo hasta muy entrado el siglo XVIII.

Solo por abreviar y para no hacer exhaustiva la relación total de los topónimos de Uxue que estudió Patxi mencionaré solamente algunos de los que empiezan por “a”:

Abaizko zuloa, Aitzandia, Aizkanbela, Aizketa, Akirazabal, Aldaidarrea, Altxunbidea, Andrebutzu, Andresoro, Apezalorra, Apeztegialorra, Arbolaga, Ardui, Arduibarrena, Areatzeta, Aristuziaga, Arraskutzea, Arributzua, Arriluzea, Arritzea, Artabakoitz, Artazabal, Arteandia, Arteesai, Arteko haitz, Artisar, Artxegarraze, Astabidea, Astrakastilu, Aunzkortea, Auria, Aurino, Azpieta…..

Podemos sentirnos orgullosos de nuestro pasado. Si queremos encontrar nuestras raíces vasconas vemos que no hay que alejarse de nuestro terruño. Aquí las encontraremos a poco que investiguemos.
MIKEL BURGUI.



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EPÍLOGO
Tras reproducir el artículo escrito para La Voz de la Merindad quiero apercibiros que cuando en la documentación antigua se dice que tal pueblo es romanzado y tal otro vascongado no debemos interpretarlo como que en uno sabían euskara y en el otro no. Una lectura así de simple puede ser engañosa.

Mirad el mapa de al lado. Este tipo de mapas se han elaborado teniendo en cuenta datos emanados a través de los siglos tanto del Obispado como del Consejo Real de Navarra hasta el siglo XIX.
En  los  limites del siglo XX se ven marcadas las zonas donde todavía el idioma se mantenía vivo en una gran proporción de habitantes.

 En  los centros de poder la documentación se ha generado siempre en castellano.  En siglos pasados  y cuando en un pueblo no sabían castellano se necesitaba de escribientes que supieran euskara para poder traducir el testimonio de la gente, tomar nota y redactar cualquier documento judicial, administrativo o privado de compraventa, esponsales o testamentos.

También era necesario en estos pueblos declarados vascongados que el clero supiera euskera para poder administrar el sacramento de la confesión, los sermones y la catequesis.

Así que a fin de saber si se debía dotar a los pueblos de escribanos y sacerdotes vascoparlantes o no, primero se les clasificaba como vascongados o como romanzados.

Los pueblos situados sobre cada raya fueron declarados vascongados en las fechas que aparecen al margen a causa de que la mayoría de sus habitantes no entendía otra lengua que el euskara. Eran monolingües.

Por el contrario, cuando se dijo que los pueblos situados al sur de esas rayas eran romanzados era porque sus habitantes ya conocían el castellano y ya no les era necesario enviar notarios y curas euskaldunes.

Démonos cuenta que conocer el castellano no significa desconocer el euskara. Durante mucho tiempo en estos pueblos considerados como castellanizados se siguió hablando en euskara que seguía siendo el idioma habitual. A estos pueblos los definiríamos hoy en día como bilingües.

Recientes investigaciones están demostrando claramente este aspecto por lo que podemos decir con toda seguridad que el euskara fue algo vivo en toda la Zona Media de Navarra hasta bien entrado el siglo XIX.

Nota: Para mayor conocimiento del retroceso del euskara en Navarra pinchad en este enlace


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