domingo, 21 de febrero de 2010

El conjunto histórico artístico de Santa María la Real de Ujué patrimonio de todos los navarros.



El conjunto histórico artístico de Santa María la Real de Ujué patrimonio de todos los navarros.

El 4 de enero del 2006 y valiéndose de una reforma del Reglamento de la ley Hipotecaria hecha por un decreto del Gobierno de Aznar (artículo 206 de dicha ley) la Diócesis de Pamplona inscribió a su nombre en el registro de la propiedad la iglesia-fortaleza de Uxue. El valor que en las escrituras dieron al santuario fue de 219.000 euros.
El gasto total para ponerla a su nombre no superó los 30 euros.

Uxuezaleak, la Asociación de Amigos de Ujué de la que soy parte, no se ha pronunciado todavía al respecto. Sé que por las distintas sensibilidades que hay entre sus integrantes es difícil llegar a una opinión unánimemente compartida. Aun así creo que al menos los siguientes enunciados podrían ser como un mínimo común denominador aceptable por todos:

Una asociación como la nuestra, protectora del patrimonio histórico artístico, debiera ser una entidad que valore dicho patrimonio como un bien cultural de toda la comunidad.
En nuestro caso hablamos del conjunto monumental de la iglesia fortaleza de Uxue cuyo valor histórico es absolutamente fundamental para entender la historia y la existencia de nuestro pueblo.

Un legado monumental como el nuestro es un bien que se debe salvaguardar y una asociación como la nuestra que nace para defenderlo, debe velar para que se salvaguarde y conserve en perfecto estado aunque haya quien pretenda considerar que este patrimonio es propiedad privada.

Tal como una asociación defensora de la Naturaleza no se detiene porque un bosque sea de propiedad privada a la hora de defenderlo si su ecosistema está en peligro; tal como una asociación ecologista defiende el trato digno a los seres vivos y no se detiene a la hora de denunciar a un dueño que maltrate a sus animales, una asociación protectora del legado histórico artístico y cultural como pretende ser la nuestra tampoco debería detenerse ante ningún propietario en el caso que descuide, maltrate, enajene o malverse el patrimonio histórico.

En nuestro caso la Asociación de Amigos de Ujué nació denunciando el lamentable estado en que se encontraba nuestra iglesia fortaleza. Peleamos desde el principio por su rehabilitación total y nos entrevistamos con Obispado y Presidente del Gobierno de Navarra, con los grupos parlamentarios y los distintos Consejeros de Cultura de cada momento y cada legislatura.

Hemos trabajado por la consecución de un plan interanual en el que se rehabilitara nuestro conjunto monumental y estamos satisfechos de los resultados y sobre todo por la respuesta del Gobierno de Navarra.

Las obras se están realizando satisfactoriamente y se prevé que en dos años más habrán acabado.
En ese momento creo que todavía habría que pedir al Gobierno de Navarra que siga velando por nuestro monumento.
Porque a mi parecer, el monumento debe poder ser visitado por todos ya que con dinero de todos se está rehabilitando. Habría que pedirle al Gobierno que intervenga para que no ocurra como en muchas iglesias que aun habiendo sido restauradas con fondos públicos permanecen cerradas a las visitas.

Habría que decirle al Gobierno que vele para que luego el mantenimiento del Santuario de Ujué sea efectivo.
Creo que hay que evitar que acabadas las obras vuelva a ocurrir lo que desde hace más de cincuenta años ha ocurrido:
Que la Parroquia no gastó ni un céntimo en el mantenimiento de los tejados de nuestra iglesia fortaleza, siendo ese uno de los principales motivos del deterioro del conjunto monumental.
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Yo personalmente lo tengo claro.
La iglesia-fortaleza de Uxue fue construida por los Reyes de Navarra en los albores del Reino, como parte de su sistema defensivo. Durante siglos, el Reino de Navarra la ha mantenido y enriquecido, en su doble vertiente: Fortaleza del Reino y lugar religioso.

El santuario fortaleza de Uxue fue fundado, enriquecido y patrocinado por nuestros Reyes con el trabajo de los vecinos de la villa que aparte de tener que pagar las pechas a la Corona y mantener con diezmos y primicias al clero, estaban obligados en las obras y en el mantenimiento del castillo.

Desde los años cuarenta en que empezaron las restauraciones en Ujué, todas han sido a cargo del erario público.
Ahora es el Gobierno de Navarra quien en nombre de todos sus contribuyentes financia y restaura todo el conjunto monumental.
Por lo tanto creo que Navarra y sus instituciones son quienes debieran tener la patria potestad sobre nuestro santuario-fortaleza máxime cuando hasta los que seproclaman sus dueños no se sienten capaces de acometer -ni técnicamente ni económicamente- la rehabilitación y mantenimiento de nuestro patrimonio monumental.

Personalmente aplaudo la labor que la Plataforma de Defensa del Patrimonio Navarro está desarrollando.

Su aportación la veo imprescindible a fin de que en Navarra se dé un verdadero debate sobre qué es y de quién es el patrimonio histórico, su administración y su conservación.

Investigar la historia de cada pueblo en relación con sus iglesias y equipamientos, tal como nos propone dicha plataforma, es fundamental en cuanto a conocer el protagonismo de nuestros antepasados en la construcción, mantenimiento y dotación de tales edificios. Con ese conocimiento podremos apreciar, amar y entender mejor nuestro patrimonio local y el de toda Navarra.
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