miércoles, 1 de abril de 2009

Visitas guiadas en Ujué-Uxue.

Poster animando al visitante a conocer la Zona Media de Navarra con una fotografía de Uxue.
Sería una contradicción que la gente siguiendo este reclamo acudiera a nuestro pueblo, recientemente declarado una de las diez Maravillas de Navarra y se encontrara con su principal atracción, la iglesia fortaleza, cerrada a causa de las obras.
Parece ser que próximamente habrá un servicio de visitas guiadas. Eso esperamos.






El siguiente texto es el de un correo enviado a Juan Ramón Corpas, Consejero de Cultura y Turismo del Gobierno de Navarra y a responsables de su Departamento.
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El pasado día 24 de marzo la Comisión de Cultura del Parlamento de Navarra instaba por unanimidad al Ejecutivo a que instaurara visitas guiadas al Santuario de Uxue mientras duren las obras que lo mantienen cerrado.

Se sabe que desde el día siguiente en el Departamento de Cultura y Turismo se está trabajando en ese sentido cosa que nos congratula.

La gente que viene a Ujué se calcula que genera unas 30.000 visitas al año. Los visitantes a pesar de que nadie les explique lo que ven, suelen irse encantados del pueblo.
Desde que comenzaron las obras hace siete años, hay un impase a causa de la creencia de que mientras se esté en obras, no queda otro remedio que esperar.

Ahora la iglesia y todo el conjunto monumental están cerrados por obras. Nadie puede pasar por los lugares en que hasta hace poco se podía.

Aun así hay experiencias que demuestran que las visitas guiadas pueden realizarse, ya que en las contadas ocasiones en que se han hecho ha sido un éxito rotundo.

En esta época en que ha habido obras en la fortaleza de Uxue se ha celebrado dos veces al menos visitas guiadas celebrando las llamadas Jornadas Europeas de Patrimonio.

La última, los días trece y catorce de octubre del 2007. Mas de trescientas personas asistieron a las visitas a pesar que no se podía acceder al noventa por ciento de la iglesia fortaleza.
Las visitas tras un breve vistazo al interior de la iglesia, se hicieron por los exteriores del monumento recalcando su historia como castillo y emplazamiento defensivo y resaltando la amplia visión panorámica que desde nuestro Castillazo se divisa.

Los asistentes quedaron satisfechos tras una media de cuarenta minutos de explicación en cada turno.
Más de un turista pensó que la visita guiada era un servicio habitual de todos los días y al comprobar que no, opinó que merecía la pena mantenerlo.

Otra experiencia anual de visitas guiadas es la del día de las Migas de Uxue en que más de doscientas personas pasan a conocer el Santuario a pesar de las obras que ha habido hasta ahora.


Personalmente y por propia experiencia, puedo decir que tanto en los casos relatados como en otros durante el transcurso del año en que he actuado como guía a petición de algún amigo que viene en excursión , el resultado siempre ha sido positivo.

Siempre que he tenido la ocasión de ejercer de guía, he comprobado que aunque no se pueda visitar todo el conjunto monumental, queda tema visual suficiente para ilustrar las explicaciones y para que el visitante que las sigue perciba la importancia histórica de nuestra iglesia fortaleza.
Y si a esto sumamos una visita callejeando el pueblo, vemos que el filón argumental para ilustrar una visita es enorme.

Hay que instaurar un plan de visitas que dé un buen servicio al visitante y anime al turista a venir a pesar de que la iglesia este en obras. No actuar así sería suicida para el sector servicios del pueblo.

Decía al principio que tras la resolución de la Comisión de Cultura del Parlamento de Navarra, en la Consejería de Cultura y Turismo se están moviendo para dotar a Uxue del servicio reclamado.

A mi parecer, podrían coexistir tres clases de visitas que prepongo a continuación:
Una, la excepcional, podría ser como la de catedral de la capital alavesa:
Si hay peticiones, facilitar la visita a la basílica de Ujué mientras se trabaja, para que en pequeños grupos los solicitantes puedan ver como realizan su labor los artesanos.

La segunda forma, más convencional, organizando una visita al mediodía y otra a la tarde todos los fines de semana para ver las zonas que ya se hayan terminado de restaurar.
En época alta de turismo, este servicio se haría extensible a todos los días. La experiencia iría enseñando si se debiera aumentar el número de visitas, el horario mas adecuado para las mismas etc.

Y la tercera clase de visitas seria mostrando la misma zona que en la segunda alternativa pero a petición de las excursiones de colectivos de mayores y de escolares para poderlos atender a una hora convenida con ellos.

Para comenzar ya están en condiciones de ser mostradas tanto la zona de la capilla provisional, la estupenda portada Norte y los ábsides exteriores del románico del Paseo de Ronda. Quizás se podría incluir también la subida a los torreones.

¿Quién debería impartir esas visitas?.

Creo que existen experiencias interesantes en otros muchos lugares de las que se pueden extraer conclusiones validas para nuestro caso.

Muchas veces es el encargado de una iglesia, llámese sacristán, guarda o ermitaño el que acompaña a las visitas dándoles las pertinentes explicaciones.

En su defecto, la fórmula que más se emplea suele ser la adjudicación por medio de subasta a una empresa de turismo.
Generalmente los trabajadores de estas empresas son licenciados en historia y arte y teóricamente tienen la formación necesaria para poder enseñar el monumento que se les encomienda aunque generalmente no suelen ser nativos del pueblo.
La pega es si estas empresas creen que un lugar determinado no les es rentable.
Ninguna empresa querrá licitarlo si el número de visitantes no es suficiente para mantener a una persona a sueldo completo.

Otra experiencia es que gente de cada pueblo dé esas explicaciones a los visitantes en unas pocas horas concretas después de un aprendizaje.
En estos casos, y como la remuneración no puede ser un sueldo para poder vivir íntegramente de él, la paga se convierte en una ayuda a la economía del joven o del adulto que se encargue de atender al visitante.

También hay otros casos en que jubilados con inquietudes y con capacitación suficiente se prestan a dar en su pueblo esas visitas en horas concretas.
Si reciben una compensación nunca será elevada y el trabajo de dar esas pocas visitas guiadas les hace sentirse útiles y entretenidos al dar un servicio cultural que en el caso de Ujué es necesario a todas luces.

Cualquiera que sea la fórmula de visitas guiadas a Santa María de Uxue que la Administración decida implantar, esperamos que prontamente sea una realidad. Ese es mi deseo. Ese es nuestro deseo.
Atentamente
Mikel Burgui.
Uxue 1 de abril del 2009.