lunes, 29 de febrero de 2016

Una poesía a todos los ujuetarras que emigraron a ultramar.

Hace unos cuantos días, mientras estaba preparando el articulo sobre los uxuetarras que emigraron a ultramar (ver aquí) encontré la siguiente poesía.
Recordé haberla visto en un programa de fiestas de hace muchos años...
Hablé con su autor, el también ujuetarra Alfonso Iriarte Landarech. No quiso decirme a quien se refería en sus versos...
Me dijo que si la subía al blog pusiera que está dedicada a todos los que un día emigraron de Uxue y volvieron de visita...

LA VUELTA DEL EMIGRANTE.

Un día salí de Ujué.
Me marché a tierras lejanas, 
pero siempre lo llevé
en el fondo de mi alma.                                     
Día 8 de septiembre de 1989.
Día grande de fiestas.
El ayuntamiento de Ujué sube en corporación
 a la iglesia con abanderado y música


Luché por ganar el pan
lejos de mi amada patria
y siempre tuve conmigo
los recuerdos de mi infancia;
el Castillazo, las Torres,
las Aldabeas, las Plazas, 
San Miguel, la Cabrería,
el sonar de las campanas.

Pero un ocho de septiembre
volví de tierras extrañas.
Eran las Fiestas del Pueblo. 
Yo creía que soñaba.

Subía el Ayuntamiento
por las calles empinadas.
La bandera de la Villa
un concejal la llevaba.

Subí detrás de la música, 
de la Placeta a Santa Ana,
entre el cariño de todos
los que de mí se acordaban.

¡Qué vistas me ofrecían
subiendo la escalinata!
Nunca vi nada tan bello
ni en los Andes ni en la Pampa.

Un rosario de recuerdos
en mi mente se agolpaba:
Monaguillo fui en la iglesia;


"Boyatero" en Aldamara.
Otras fiestas disfruté
con "El rayo y La Jarana"

Un día en mi juventud,
dejé tierra tan amada. 
Dejé a la Virgen Morena,
Dejé a mi madre apenada,
pero guardé su cariño
como un tesoro en el alma.

A. I. L.

domingo, 21 de febrero de 2016

Una constante histórica que se repite: ¿Saber dos idiomas discrimina al que solo sabe uno?

Desde hace un tiempo hay cierto revuelo de noticias y opiniones que analizándolas desde mí retiro uxuetarra me hacen pensar.
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En un artículo de este blog dedicado a explicar la regresión del euskara en nuestra tierra, comentaba que desde que Navarra fue invadida en 1512 se constata que aquí hubo una sempiterna pelea por parte de los escribanos monolingües (los que solamente sabían castellano) para que se declarasen más y más pueblos como romanzados. (Ver aquí).

¿La razón? Que los escribanos (y los curas) que solo sabían castellano no podían ser escribanos (o curas) en los pueblos en que su población era esencialmente euskalduna.
Los notarios y los curas vascoparlantes también sabían romance ya que los unos estaban obligados a escribir en castellano sus documentos de notaría y los otros los asientos de nacimientos, bautizos, bodas y defunciones en cada parroquia.
Por las continuas discordias que tuvieron notarios y vicarios euskaldunes (queda dicho que eran bilingües por obligación) frente a notarios y vicarios monolingües (que solo sabían castellano) se deduce que para estos últimos era una afrenta inaguantable no poder ejercer allá donde los bilingües sí podían a causa de que la población era mayoritariamente euskaldún.

Hay constancia de que en el siglo XVI había 451 pueblos en el territorio de la actual Comunidad Foral de Navarra netamente euskaldunes y 58 en los que predominaba el romance.
También está probado que a finales del siglo XVII había pueblos en la zona media de Navarra (caso de Uxue) en donde muchos no entendían otro idioma que el euskara. (Ver aquí).

¿Los funcionarios monolingües, se prepararon para dominar las dos lenguas y poder competir de igual a igual con los que también sabían euskara?
Pues parece que no, ya que a través de la historia vemos incesantes reclamaciones de ese colectivo para que tal o cual pueblo se clasificase como romanzado.

Tenían el poder de su parte, Obispos y Virreyes época tras época, fueron declarando más y más pueblos como romanzados (castellanizados) solo porque teóricamente sus habitantes ya entendían castellano. Así podrían ejercer allí los monolingües castellanoparlantes.

Lo mismo pasó con la enseñanza. Se impartió en castellano. Y por si había algún maestro euskaldún ejerciendo, se prohibió enseñar en euskara. E incluso se utilizó el execrable método del anillo:
Por solo decir una palabra en euskara, el anillo pasaba al dedo del niño que la pronunciaba. Al final del día, el niño que tuviese el anillo recibía una tremenda reprimenda. (O también unos cuantos azotes)

Ya lo dijo el obispo de Pamplona D.Gaspar de Miranda en 1765: El euskara "ocupa de tres partes del obispado dos y más".... “Hasta ahora veinte y quatro años havía más número de vascongados que al presente. En la llamada tierra vascongada los más saben el castellano, especialmente en los pueblos crecidos, por haberse introducido este idioma generalmente con plausible providencia de enseñarlo los maestros, no solo a los niños prohiviéndoles el bascuenz, sino a todo el pueblo"


Hoy tenemos vigente en Navarra una curiosa legislación en cuanto a quienes quieran ejercer en la enseñanza.
Tenemos que partir de un hecho: Todos los ciudadanos de la Comunidad Foral de Navarra están obligados constitucionalmente a saber castellano.

Una persona licenciada en Magisterio que tenga capacidad oficialmente reconocida para impartir en euskera, tiene que decidir a qué plazas opta y por tanto, a qué examen se presenta (al de docentes en euskara o al de docentes en castellano) ya que los exámenes de ambas ramas se han realizado hasta ahora a la vez. 
Automáticamente se producía una anomalía: Al que domina euskara y también castellano se le niega tener opción de estar en las dos oportunidades.
Otra anomalía  es que alguien que sepa euskera y castellano y se presente a las oposiciones de maestro en euskara no pude optar más que a las plazas destinadas en ese idioma pero no a las de castellano.

En la oferta de empleo que el actual Gobierno de Navarra ha lanzado, se contempla que los exámenes para acceder a ambas modalidades sean en días diferentes.
Pues bien, ya hay sindicatos que han puesto el grito en el cielo: ¡eso es dar doble oportunidad a los que saben euskara! 

En otras comunidades bilingües del estado español no es como en Navarra: Solo existe una lista de docentes en la que se puntúa más si se saben las dos lenguas oficiales de cada lugar. A más conocimientos, más puertas abiertas.

Hay sindicatos en Navarra que piden que aquí también exista lista única como en esas otras comunidades.
Y hay sindicatos que aun teniendo representación en esas otras comunidades bilingües del estado y a pesar de que en ellas están de acuerdo con sus legislaciones al respecto, se oponen a que aquí haya una ley semejante.

En Navarra mientras tanto, la demanda va perfilando las necesidades dotacionales. Desde unas asociaciones de padres y madres se pide enseñanza en euskara, y desde otras en inglés.
Lo incomprensible es que desde un colectivo de licenciados que no dominan otro idioma que el castellano digan estar discriminados…
Como incomprensible es (al menos para mí) que ciertos políticos y ciertos sindicatos pongan el grito en el cielo por esas disposiciones del Gobierno.

También hay protestas a causa de que el Ayuntamiento de Pamplona de tener solo dos guarderías en euskara pase a tener cuatro habiendo otras trece en castellano… ¡Les parece excesivo que de 17 guarderías 4 sean en euskara!

Cuatro guarderías son el 23,9% de 17. ¡Y la matriculación en Pamplona para hacer la enseñanza primaria en euskara es del 30%!
Se asegurarán las plazas de docentes y alumnos existentes en 0-3 años de castellano y castellano-inglés, se contratará más gente para las dos nuevas en euskara... en todos los barrios de Pamplona seguirá siendo mayoritaria la oferta de 0-3 en castellano...

Protestan igualmente a causa de que se piense convocar plazas en las que se puntúe saber euskara en ciertos ámbitos de la administración en que haya trato directo con el publico. 
Actualmente, con casi un 20% de euskaldunes en Navarra, sólo el 0,9% de las plazas no docentes de un total de 23.000 funcionarios tienen perfil en euskera.
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La verdad, y que me perdonen los colectivos que se sientan zaheridos, toda esta movida me recuerda viejos tiempos…. Aquellos en que unos notarios que solo sabían castellano se quejaban de que los puestos de casi toda Navarra fuese para los escribanos que sabían euskara..  Y eso que la población de Navarra de aquellas épocas era...  ¡abrumadoramente monolingüe en euskara!

Ahora dirán que no se dan esos porcentajes de euskaldunes que hubo antaño.. Pero la demanda  está ahí..  fuerte y en crecimiento.
Lo incomprensible es que (refiriéndonos a la enseñanza en euskara) durante muchos años en vez de ofertar a la par de lo que la sociedad demandaba… ¡se ha ofertado a la baja, o no se ha ofertado!

Y en cuanto a que los docentes dominen más de un idioma, ya queda dicho: ¡A más conocimientos, más puertas abiertas!
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                ENLACES DE INTERÉS:


domingo, 14 de febrero de 2016

La emigración ujuetarra a ultramar.

Panorama social en Navarra a finales del siglo XIX.
Desde que acabó la última guerra carlista (1872-1876) Navarra estaba convulsionada entre otras cosas por el problema de los comunales. 
Durante la segunda mitad del siglo XIX, los ayuntamientos fueron vendiendo las mejores tierras del comunal para recaudar dinero tras una época larga en guerras que los había dejado descapitalizados.

El  resultado es que estas tierras de comunal, que tenían la función de que la gente humilde las trabajase para poder sobrevivir, quedaron en manos de los pudientes de cada lugar.
Los mas desfavorecidos, a falta de comunales donde trabajar, se convirtieron en jornaleros a merced de los pudientes.
A causa del descontento, en muchas localidades hubo incendios y sabotajes clandestinos contra los bienes de los compradores del comunal y contra los de los cargos municipales que habían consentido las ventas.

La peste del cólera castigó la población en 1885, la filoxera hizo estragos y acabó con los viñedos ... la gente más humilde, dependía de los jornales que a veces eran imposible de conseguir...

Por si fuera poco, una nueva obligación había recaído sobre navarros, alaveses, guipuzcoanos y vizcainos: la del servicio militar que era esquivado por los ricos comprando sustitutos para librarse.
Los que iban a la mili tenían que pasar años en el ejército y a veces eran enviados a Puerto Rico, Cuba y Filipinas o a las colonias de África para pelear contra los insurgentes de aquellos territorios.

En los periódicos de finales del siglo XIX aparecen noticias de soldados uxuetarras que habían muerto al otro lado del mar... Y noticias más numerosas de uxuetarras declarados prófugos que habían escapado (embarcaban desde Bayona o San Juan de Luz) hacia las jóvenes repúblicas de América huyendo de esa mili que los podía llevar a lugares en guerra.

Emigrar hacia los países recién independizados de América era la única solución. Allí nadie les iba a perseguir por sus ideas o por haber rehusado hacer el servicio militar español.
La emigración hacia el otro lado del charco prosiguió durante el siglo XX. En tiempos de nuestros padres, Argentina era el destino preferido de los ujuetarras que querían labrarse un futuro mejor.


Los que emigraron y volvieron.
Al mencionar a los que volvieron, tengo que decir que ningún emigrante de los que regresaron vino con grandes caudales...  Tras su vuelta tuvieron que emplearse en trabajos y oficios parecidos a los de cualquier otro vecino.

Desde niños conocimos en Ujué personas de mucha edad a los que se les conocía con apodos tales como "El cubanico", "El americano", "El caraqueño" ya que por lo que contaban habían pasado muchos años en aquellas tierras y que por un motivo u otro prefirieron volver al pueblo.
Por ejemplo, mi abuelo por parte materna trabajó en Argentina... y volvió para casarse con mi abuela y quedarse en el pueblo.

Se suele contar un dicho que repetía uno de aquellos que volvieron: "Las Américas se pueden hacer sin irse de Ujué".
Y es que el señor que solía decir esa frase llevó una vida muy austera, casi sin acudir al pueblo viviendo en el corral, atendiendo sus fincas y sus ovejas, ahorrando peseta a peseta, igual igual que lo que le había tocado hacer en los inmensos campos argentinos.

Cuando todavía éramos unos niños, allá por la década de los 60 volvieron de Argentina Demetrio Ibañez y su esposa Ana Villar con sus hijos Mario y Alicia.
Y por los 70 regresó Ramón Bustince todavía joven, tras estar de pastor varios años en California.
Por los 80 volvió Pedro Zubiri que de mozo se fue a otro rancho de California y volvió casado.
Por aquel tiempo, quizás los 90, regresó ya jubilado Benicio Jurio (allá mas conocido como Felipe) que tuvo una pequeña empresa de transportes en Buenos Aires.

En muchos casos el referente que tenían los emigrantes antes de llegar a Argentina era algún otro ujuetarra o algún hermano o pariente que había llegado antes. En el caso de Felipe Benicio Jurio, el que le esperó allá fue Lucio Ayesa Urtasun, tío suyo por parte de madre. 

Los que salieron de Uxue hacia América y nunca volvieron.
En cada casa de Uxue se recuerda a alguien de la familia que emigró hacia América y sobre todo a Argentina.
La inmensa mayoría  de los que se fueron encontraron trabajos que les permitieron seguir viviendo quizás con mas holgura que en el pueblo, pero sin poder económico para volver ni siquiera de visita.
Emigraron. Se casaron allá. Sacaron adelante sus familias trabajando duramente en el campo, en las lecherias, de panaderos, de obreros en las incipientes industrias.

Un ujuetarra fabricante de alpargatas y zapatillas.
Supongo que cada emigrante tiene su historia, su aventura que contar. En cuanto a uxuetarras con éxito, han trascendido las historias de unos pocos que tuvieron buena suerte como autónomos en los negocios que montaron.
Tal es el caso de Antonio Berrade que llegó a Bahía Blanca en 1912 para regentar una sucursal de Casa Adot, una fábrica de zapatos y alpargatas (ver aquí) y que acabó teniendo su propia fábrica de calzados la cual llegó a producir 900 mil pares de alpargatas y zapatillas al año. 
(Los hermanos Nicolás y Laurencio Adot, dueños de la marca zapatillera, también eran de Ujué) 

Un relato que hace mención a los ujuetarras emigrados a la República Argentina.
Nuestro paisano Gaudencio Remón cuenta que en un viaje que hizo a la república Argentina para visitar unos parientes (hijos y nietos de un hermano de su abuela que emigró por los años 20) se dio cuenta que la guía telefónica de Buenos Aires, Tandil, Córdoba o Mar del Plata está llena de apellidos ujuetarras: Sola, Aldunate, Jurío, Berrade, San Martín, Garayoa, Sara, Bustince, Zulet, Urzainqui, Muruzábal, Villar, Sirón, San Gil, Sendoa, Valencia, Zubiri, Salaverri, Ayesa, Ibáñez, Ongay...

Gaudencio comprobó que sus parientes seguían conservando muchas tradiciones de Ujué, como las migas, cajas de almendras de las Hijas de Melitón Ayesa, libros sobre la Virgen, fotografías de medio pueblo, y conocían historias e historietas como cualquier vecino de la calle Pilarraña.
Dice Gudencio que ni aquellos parientes suyos que emigraron, ni sus hijos regresaron nunca más a Uxue, pero afirma que en sus hogares se conservan muy vivos el alma y el recuerdo de nuestro pueblo.

Otra sorpresa que tuvo Gauden en su visita fue que en el atrio de una iglesia de Mar del Plata tienen una imagen de la Virgen de Ujué.
Y recuerda que el Centro Navarro de Mar del Plata (Argentina) se fundó el 8 de noviembre de 1942. Y que entre los socios fundadores aparecen varios emigrantes que por sus apellidos bien podrían ser originarios de Ujué: José Goñi, Nicanor Ochoa, Justo Urtasun, Salvador Mateo, Fermín Valencia y Juan Zaratiegui...
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Los emigrantes e hijos de emigrantes que vienen de visita a Ujué.
En Ujué es frecuente ver a alguien que se marchó o algún descendiente de aquellos que emigraron, visitando el pueblo.

Celia Ibañez y su esposo Reynaldo
 en una de sus visitas a Ujué
Argentina.
Así de botipronto, y como ejemplo recordamos a Celia Ibañez Jaime  que nos visitó dos veces. La primera tras más de cuarenta años de ausencia ...
Vino acompañada de su esposo Reynaldo. Celia y sus padres salieron de Ujué en 1947.. Se casó en Bayauca con Reynaldo que tenia una tienda y era panadero. (mas información aquí)

Recordamos a Nelly Ongay, insigne historiadora nacida en Mendoza Argentina, profesora en la universidad de Cuyo, Chile (Ver aquí) que ha venido varias veces a visitar a sus parientes y a investigar en el Archivo General de Navarra. (mas sobre ella pinchando aqui)

Otro Ongay de Mendoza, al que conocimos a través de Intenet y que también visitó el pueblo, tiene en esa ciudad un negocio llamado "Paellas Ujué" que aparece en Facebook con ese nombre...

Viviana Fernandez de Mar del Plata, con quien también mantenemos contacto por Internet, es nieta de Esteban Javier Abete otro ujuetarra que emigró.... Vino de visita a Ujué y recuerda con añoranza las migas que su abuelo hacia "al estilo de las de aquí"...  Cada sartén de migas suponía para él un motivo de añoranzas y recuerdos de su Ujué natal que se encargaba de transmitir a su familia.

Supimos por Internet que Felipe Ibañez Sara, de Buenos Aires, también visitó Ujué y que reencontró a sus parientes. (Ver aquí)
Hijos y nietos de Eustasio Salaberri también suelen venir a visitar a sus familiares desde Argentina.
Pilar Bueno, nacida en Uxue, hija de un maestro que pasó muchos años en el pueblo, emigró a Rosario y volvió con su esposo e hijos estableciéndose definitivamente en Pamplona...
Miembros de la familia Zubiri Sola, mantienen relaciones con parientes que emigraron a Argentina y Ecuador...

Chile.
Otro singular ejemplo de alguien que recuerda sus raíces es Miguel Aldunate, seguidor de este blog, al que también conocí por Internet. Vive en la Región de Maule (Chile).
Lo singular de su caso es que mantiene vivo el recuerdo de que el primer Aldunate que llegó a Chile era de Uxue y que eso fue hacia 1650, cuando en nuestro pueblo todavía había mucha gente que no entendía otra lengua que el euskara.
El pasado mes de mayo pasado vino a Navarra y entonces nos pudimos conocer en persona...
Así como él, los Aldunate chilenos con antiguas raíces ujuetarras son unos cuantos.

Venezuela.
Recordamos a aquel canónigo, Rufino Ochoa, que fue a Venezuela y dejó una sustanciosa herencia a sus hermanos de Ujué..
Y a los de la familia Jurio (casa Angelito) que suelen venir de visita de vez en cuando. Esa familia echó raíces en aquellas tierras venezolanas en las que también pasó muchos años nuestro paisano Fermin Berrade Ayesa...
Y a aquellos industriales navarros que en el departamento de Mérida en Venezuela tuvieron una mina de mica llamada Uxue... (una muestra de mica traída de esa mina estuvo expuesta en la sacristía de nuestra iglesia)
Y recordamos a Julián Sara (alias El Caraqueño, marido de Maria Rosario Burgui) que contaba que tras estar años en Venezuela embarcó para volver y que en el trayecto le robaron todos sus ahorros...



Perú.
Cruz Salaverri Sendoa emigró el año 1941. Después de trabajar en distintos lugares de Argentina y de Brasil, recaló en Arequipa (Perú).
Pudo regresar a Navarra en 1991 con motivo de la operación "Añoranza" promovida para facilitar a los emigrantes con pocas posibilidades económicas la visita a sus lugares de origen.
FOTO: 15-11- 1991. Cruz Salaverri, que entonces tenia 78 años de edad, aparece en la foto en una recepción en el Palacio de Navarra entre su hermana Lucía que entonces tenia 85 años y el entonces presidente del Gobierno de Navarra Juan Cruz Alli. (mas información aquí
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En las décadas de los 40 - 50 la mayor parte de la emigración de Ujué se dirigió hacia Bilbao, Basauri, Guipuzcoa, Madrid o Barcelona. Hubo gente, casi siempre mujeres, que emigraron a Francia y Suiza para ejercer labores domésticas.
A partir de los 60 la emigración fue hacia Pamplona. Todos los que desde entonces salieron de Uxue se quedaron en Navarra...
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En cuanto a la emigración hacia Iberoamérica podríamos seguir dando ejemplos y más ejemplos respecto a ujuetarras que marcharon, o sobre descendientes de Uxue que desde allí vienen a visitarnos.
También podríamos citar un buen puñado de frailes y monjas de Ujué que fueron a misiones a cualquier lugar del mundo y especialmente a América.  
Lo dejaremos para otras ocasiones.
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Si algún antepasado vuestro emigró a Argentina, quizás podáis encontrar su rastro pinchando en el siguiente enlace: (Base de datos de los inmigrantes que llegaron a Buenos Aires)
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UNA PETICIÓN A LOS UXUETARRAS DEL OTRO LADO DEL CHARCO:
Resulta de mucho interés saber cuales eran los documentos con los que llegaban los emigrantes a América.
Hay un capitulo en este blog en el que se muestran varias fotografías de permisos de emigración emitidos por el ayuntamiento y la parroquia de Ujué.
Los que muestro son de finales del siglo XIX y en los cuños nuestro pueblo aparece como Uxue.
Podéis ver dicho articulo y las fotografías de los mencionados documentos pinchando aquí.

A los descendientes de Uxue que vivís al otro lado del Atlántico os pido que si conserváis documentos semejantes me enviéis fotografía de los mismos a mi cuenta de Facebook. Gracias.
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domingo, 7 de febrero de 2016

Linajes alaveses y guipuzcoanos del s. XIV vasallos de Carlos II de Navarra.

Es sabido que a partir del siglo XI la territorialidad del reino de Navarra fue mermando a manos de Castilla.
En 1200 al reino se le amputaron los territorios de las actuales Álava, Guipúzcoa y el Duranguesado imponiendo una nueva frontera entre territorios hermanos.
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Ya mencionamos en este blog que Sancho el Fuerte trató de recuperar la territorialidad perdida pero que aunque su participación en la batalla de las Navas de Tolosa (1212) fue decisiva para la posterior estabilidad de Castilla, ésta jamás devolvió aquellos territorios navarros.

Luego entró a reinar en Navarra la dinastía de Champaña, descendientes de un conde de aquellas tierras y de una hermana de Sancho el Fuerte.
Los tres reyes de esta dinastía siguieron reivindicando los territorios perdidos. (Ver aquí)

Pasaron los años. En 1274 Juana I de la dinastía de Chanpaña casó con Felipe rey de Francia. Durante 50 años los reyes vivieron en París hasta que en 1328 en tiempos de Juana II casada con otro Felipe (Philip de Evreux) Navarra vuelve a tener reina propia y se entroniza la dinastía de los Evreux.


Este paréntesis entre la dinastía de Champaña y la de Evreux, en que el centro de poder estuvo en París, es el más negro en cuanto a los actos de bandidaje que se prodigaron a ambos lados de la nueva frontera impuesta entre el reino independiente y sus antiguos territorios de Álava y Guipúzcoa.

En aquel artículo del blog comentábamos que Carlos II de Navarra, que comenzó a reinar en 1349, retomó la vieja y nunca olvidada reivindicación territorial y que incluso durante cuatro años tuvo bajo su dominio Álava y Guipúzcoa con la ayuda de oñacinos y gamboínos.

POLÍTICA DE CARLOS II DE NAVARRA RESPECTO A LOS LINAJES GUIPUZCOANOS Y ALAVESES.
Mucho se ha hablado y escrito sobre los malhechores que aprovechando la nueva frontera divisoria pasaban de un lado al otro de la misma dedicándose a la rapiña y al robo de ganado.

También se ha hablado de las villas que fortificó Castilla para atenazar a lo que quedaba del reino independiente de Navarra. (Tolosa, Segura, Villafranca de Ordizia en territorio guipuzcoano. Salvatierra, Contrasta y Santa Cruz de Campezo, en tierras alavesas)

En cambio poco o nada se ha hablado del tema que vamos a tocar en este artículo.

Es más: Me atrevo a decir que se oculta interesadamente que Carlos II de Navarra logró hacer vasallos suyos a los linajes más importantes de Álava y Guipúzcoa consiguiendo de paso que quienes practicaron bandidaje transfronterizo dejasen de hacerlo convirtiéndose en aliados y vasallos suyos.

Se oculta, o no se divulga, que destacados personajes y escuderos de los linajes que más tarde serían conocidos como oñacinos y gamboinos se incorporaron a los ejércitos de Navarra en las empresas guerreras que este rey mantuvo en Normandia, Paris, Portugal, Albania y en sus guerras y escaramuzas con Castilla.
Y se oculta también que gracias a la intervención de aquel rey y los vasallos que tuvo en aquellos territorios, Alava y Guipuzcoa volvieron a ser Navarra entre 1368 y 1371.
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Recomiendo acceder a un libro de sumo interés sobre este tema que se puede encontrar en formato Pdf en Internet.
Se titula "Los señores de la guerra y de la tierra: nuevos textos para el estudio de los Parientes Mayores guipuzcoanos (1265-1548)"

Este tomo es el resultado de la labor investigadora de cinco medievalistas de la UPV / EHU que ademas de consultar otros fondos documentales, acudieron al Archivo General de Navarra donde se conservan muchas anotaciones de cuentas y pagos a los parientes mayores que prestaron vasallaje a Carlos II de Navarra.

Al leer dicho libro se deduce que en tiempos de los Teobaldos (1234-1274) algunos guipuzcoanos, en especial de la familia Guevara, ya habían estado al servicio de los soberanos navarros.

El problema de los malhechores fronterizos y una acción novedosa para neutralizarlos.
En este tomo se nos cuenta que en tiempos de la dinastía de Champaña (concretamente en 1261) ya hubo reuniones de comisionados castellanos y navarros para tratar las reclamaciones presentadas por súbditos de ambos reinos a cuenta del bandidaje transfronterizo.
Las continuas acciones punitivas tuvieron resultados desiguales y muchas veces no satisfactorios.

Durante la primera mitad del siglo XIV las actos de bandidaje llegaron a ser tan frecuentes que la zona fue conocida como la “frontera de los malhechores".
En tiempos de Carlos II, que comenzó a reinar en 1349, se le dio un giro muy importante al tratamiento de este problema:
¡Se pretendió convertir al ladrón en guardián de la frontera!

La idea era conseguir el vasallaje de los clanes que actuaban en las mugas de Álava y Guipúzcoa atrayéndolos a la órbita navarra.
Además, de esta manera se conseguía reclutar guerreros para reforzar el ejército navarro empeñado en un gran esfuerzo militar lejos de nuestras fronteras.
En consecuencia, hubo caballeros guipuzcoanos y alaveses nutriendo las tropas de Carlos II en Normandía, Borgoña y París, en Portugal, Castilla... y en aquella otra aventura que se conoce como la conquista de Albania. 

En este libro se nos dice que los primeros en comprometerse con la monarquía navarra fueron los principales caudillos oñacinos de la frontera: Lope García de Murua, señor de Lazcano; Martín López de Murua; Martín Gil de Oñaz, señor de Larrea, y Ochoa Martínez de Berástegui, y algunos escuderos alaveses en 1350, seguidos (tan solo un año más tarde) por Beltrán Vélez de Guevara, señor de Oñate de la facción gamboína.

Luego se nos cuenta que en 1351 el reclutamiento de tropas al servicio de Carlos II implicó no sólo a aquellos que habían aceptado su vasallaje, sino también a otros escuderos guipuzcoanos que actuaron como auténticos mercenarios.

En 1364 un segundo grupo de escuderos guipuzcoanos entró en relaciones de dependencia vasallática con el rey de Navarra. Se trataba de varios miembros del linaje Urquiola, una familia prácticamente desconocida si no fuera gracias a la documentación existente en Navarra.

Al leer este libro nos enteramos que en los archivos hay constancia de que vasallos y mercenarios guipuzcoanos participaron en las campañas militares navarras en Francia de 1351, 1353, 1359 y 1364, y contra Aragón, en 1362 y 1363.

El vasallaje de estos jauntxos estaba pagado de tal manera que si ocurría algún hecho de bandidaje proveniente de su zona originaria, se les descontaba de sus emolumentos una cantidad en represalia. 

La reconquista de Álava y Guipúzcoa.
El punto álgido del compromiso de los linajes alaveses y guipuzcoanos con la monarquía navarra se produjo entre 1368 y 1371.
A consecuencia del tratado de Libourne, Pedro I entregó a Carlos II de Évreux las tierras de Álava, Guipúzcoa y Logroño a cambio de su ayuda para recuperar el trono castellano.
Desde la primavera de 1368 el soberano navarro comenzó a preparar la anexión del territorio guipuzcoano.
Aunque no logró ganarse al señor de Lazcano, la administración navarra consiguió poner de su lado a algunos de los más poderosos linajes del Sur y del Este de Guipúzcoa.
En el flanco septentrional de ese territorio, Ayero de Ugarte recibió el cargo de capitán en Oyarzun y Rentería y desde aquí hasta San Sebastián. 
En las tierras meridionales el señor de Oñate volvió a hacerse vasallo del Évreux.

En el disputado sector central  de Guipuzcoa, el principal valedor de la causa navarra fue Pedro López de Murua, señor de Amézqueta, quien fue nombrado merino y capitán desde San Sebastián hasta el puerto de San Adrián e incluso, en 1369, recibió un puesto en la administración estrictamente navarra como merino de las Montañas. 
Su compromiso debió ser vital para que un amplio grupo de nobles de menor categoría de la zona aceptase la supremacía navarra, entre ellos los señores de Berástegui, San Millán, Berrosoeta, Echazarreta, Muniort y numerosos Murua.

La influencia navarra en Guipúzcoa se difuminó de forma paralela a la muerte de Pedro el Cruel y la consolidación en el trono castellano de Enrique II.

Leemos en el mencionado libro que algunos de los otros nobles guipuzcoanos siguieron manteniendo estrechas relaciones con la casa real de Navarra durante bastante tiempo, como los Ugarte y los Amézqueta. Este último en especial, por su instalación por aquellos años como señor consorte de Saint Pée (en Laburdi, bajo soberanía inglesa) por lo que quedaba colocado en una interesante y ambigua situación en la frontera navarro-guipuzcoano-labortana.

Leemos que en los siguientes decenios la administración navarra siguió intentando atraerse la voluntad de los señores del bando de los oñacinos como los Lazcano y Amézqueta. Todavía en 1405 y 1406 (reinando Carlos III) se reclutaron algunas tropas entre los escuderos guipuzcoanos de Lazcano.
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Las enemistades entre Oñacinos y Gamboínos venían de antiguo, A partir de la época que hemos comentado fueron en aumento. El máximo de enconamiento entre ambos bandos ocurrió en el siglo XV y los enfrentamientos entre ellos duraron hasta el XVI. 

Los Gamboínos (familias de Gamboa, Guevara, Balda, Olaso, Abendaño y Salazar) que desde el siglo XIII los vemos nítidamente en la órbita de Navarra, siguieron fieles a tal trayectoria y acabaron siendo aliados de los agramonteses.

Los Oñacinos (familias de Oñaz, Lazcano, Mújica y Butrón) acabaron decantándose por Castilla traicionando el vasallaje que tuvieron respecto al rey de Navarra. Pasado el tiempo, acabaron teniendo alianzas con la casa Beaumont afín a los invasores de 1512.
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NOTA FINAL.
Sirva este post para divulgar esta parte tan poco conocida de nuestra historia. Sirvan estas líneas para reivindicar la figura histórica de Carlos II al que, al menos en el tema que hemos tocado hoy, no corresponde darle el sobrenombre de "el Malo".

AGRADECIMIENTOS.
Vaya mi agradecimiento a los profesores, académicos e investigadores, que publicaron el libro que menciono, por su trabajo.
Y mi felicitación a las universidades y entidades culturales que hacen posible que podamos consultar tan interesantes estudios por medio de Internet.
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ENLACES DE INTERÉS:
José Ángel Lema Pueyo, Jon Andoni Fernández de Larrea Rojas, Ernesto García Fernández, José Antonio Munita Loinaz, José Ramón Díaz de Durana Ortiz de Urbina:

José Luis Orella Unzué:

Fernandez Rojas:
- Un resumen de lo que fue la frontera de malhechores y el vasallaje de señores guipuzcoanos a Carlos II:

Eloísa Ramírez Vaquero:
- Carlos II. La Nobleza.