lunes, 17 de marzo de 2014

Para abrir la primavera a Javier van los caminos.

En un capítulo de este blog hablé de las costumbres y obligaciones devocionales que nos inculcaban, mes a mes durante todo el año, cuando éramos muetes. (Ver aquí)
Hoy los recuerdos me llevan a aquellas tardes de primeros de marzo en que los mayores estaban apegados a la radio escuchando la Novena de la Gracia que emitían desde el castillo de Javier.
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LA NOVENA POR LA RADIO
A eso de las cinco de la tarde la actual Radio 5 Todo Noticias, que entonces se llamaba La Voz de Navarra y era una emisora oficial del Movimiento (partido único durante la dictadura  de Franco) conectaba con la iglesia del castillo de Javier para retransmitir la novena dedicada al Santo.

La novena se celebraba y se sigue celebrando desde el día 4 al 12 de marzo ya que el 12 de marzo de 1622 se canonizó a Francisco de Jaso y Azpilicueta.
Constaba, al igual que hoy, de exposición del Santísimo Sacramento, Rosario y tras las letanías la Novena. A continuación, un sermón que en aquellas épocas solía ser tremebundo y de poner los pelos de punta.

LA NOVENA EN LA IGLESIA DE UJUE.
Al atardecer en la iglesia de Ujué también se rezaba la novena y había que asistir, que el maestro y el párroco se fijaban si ibas o no..
En la iglesia, delante de las verjas, se ponía una imagen del santo y tras el rosario venia la novena.

¡Con qué atención oíamos la oración final! Y es que entre otras cosas en ese rezo se decía lo que sigue:
"Eterno Dios, Criador de todas las cosas: acordaos qué Vos criasteis las almas de los infieles haciéndolas a vuestra imagen y semejanza.
Mirad, Señor, como en oprobio vuestro se llenan de ellas los infiernos. (…) No permitáis que sea vuestro Hijo por más tiempo menospreciado de los infieles, antes aplacado con los ruegos y oraciones de vuestros escogidos los Santos y de la Iglesia, Esposa benditísima de vuestro mismo Hijo, acordaos de vuestra misericordia, y olvidando su idolatría e infidelidad….."

¡Qué suertudos nos considerábamos al ser mejor gente que "los infieles" !

Podéis leer la oración entera en este enlace.

LAS JAVIERADAS DESDE LA PERSPECTIVA DE UJUÉ.
A la vez que la Novena de la Gracia, en el primer domingo dentro de ella, y luego al siguiente, se celebran las Javieradas que consisten en ir andando a Javier celebrando un Viacrucis entre Sangüesa y la explanada del castillo.

Anécdota estoica.
De críos siempre oímos una frase que los mayores repetían en días de lluvia y viento con cierta sorna: ¡Qué bien se está en Javier! 
Para entender esta anécdota hay que recordar que la misa del fin de cada Javierada la hacen en la explanada delante del castillo, a la intemperie, y que por si llueve instalan un estrado cubierto para proteger al altar y a los oficiantes.


Resulta que en la Javierada de no se qué año, la explanada de Javier llena de peregrinos, comenzó a llover sin descanso.
Los asistentes a la misa tuvieron que soportar el aguacero mientras el sermón se alargaba más y más.

El celebrante, protegido por los toldos del altar, parecía no darse cuenta de ello y hablaba y hablaba enardecidamente en inacabable perorata proclamando su gozo por estar en Javier diciendo cada dos por tres “¡qué bien se está en Javier!”......

Los fieles acabaron calados hasta los huesos y tiritando de frío pero con la frase de ¡Que bien se está en Javier! bien grabada.

A Javier desde Ujué.
Los mozos de Ujué peregrinaban a Javier yendo por Gallipienzo, Cáseda y Sangüesa. Tras oír misa los hermanos Aranguren (Simón y Lucio) los traían al pueblo en su camión.

Eran tiempos en que en Ujué había párroco y coadjutor. El coadjutor era el que solía acompañar a los peregrinos.
Impulsor de las javieradas en Ujué fue el coadjutor Don Santiago Chaverría natural de Fustiñana que estuvo en nuestro pueblo hacia 1960-62.
El siguiente coadjutor, Don José Andrés Jaso natural de Mélida, estuvo en el cargo hasta 1965 y también fue a Javier con los andarines de Ujué.

PARA SENTIRTE NAVARRO.
Por esa época todavía éramos unos críos y no teníamos muy claro lo que se conseguía yendo a pie hasta Javier. Seguro que indulgencias y méritos para el cielo ya que las Javieradas se celebran en cuaresma y la cuaresma es tiempo de ayunos, abstinencias y penitencias.

La música de las Javieradas. 
En estas fechas tanto en los espacios de discos dedicados de las emisoras como antes y después de retransmitir la novena, ponían discos relacionados con las javieradas.

Una canción muy repetida era la "Marcha a Javier" con música del maestro Bravo y letra del Padre Ordoñez S.J cantada por el coro de estudiantes del colegio de los jesuitas de Javier.
Se iniciaba con alguien que gritaba imperioso: ¡En marcha, a Javier!. Interpretada con acompañamiento de órgano recordaba el ritmo de un desfile militar.

Por los años 60-64  también teníamos emisora de radio en la parroquia de Ujué y cuando salían los andarines del pueblo hacia el castillo de los Jaso, también ponían discos de jotas y canciones alegóricas al santo y a la caminata tanto en un altavoz que se oía por todo el pueblo, como en la emisora.

La más impactante de aquellas canciones era una de Los Iruñako: Resulta que para sentirse navarro había que ir andando a Javier.....

 

Ven con nosotros a pie
Para sentirte navarro
Nada más grande en Navarra
Que el castillo de Javier.
………
Para abrir la primavera
A Javier van los caminos
Y en las Javieradas de Gracia     
Florece Navarra entera.

O sea que si ibas andando a Javier acababas por sentirte navarro, cosa que por lo visto quedaba sin ocurrir si no ibas.
Nuestra mente se sentía abrumada ya que también había otra jota que decía que correr el encierro era también cosa necesaria para ser un buen navarro:

Para ser un buen navarro
aunque seas de Pamplona,
para ser un buen navarro,
has de correr el encierro
has de ser noble y ser bravo (bis)
y aunque seas de Pamplona. 
 ..........
Pasaron los años. Yo ya tenía catorce y todavía no había ido andando a Javier ni había corrido ningún encierro.
Así que al cumplir mis quince primaveras (1968) decidí hacer mi primera Javierada.

MI PRIMERA Y ÚLTIMA JAVIERADA.
Pasé un mes entrenándome. Cada día anduve un poco más hasta hacer diez, dieciséis km y sentirme preparado.
Y llegó la fecha. Sábado de la primera Javierada, la de los hombres. La segunda Javierada era solo para las mujeres.

Como en Ujué ya no había cura coadjutor que dirigiera la Javierada, nos dimos cita junto a la ermita de San Miguel y allí nos reunimos Vitorio, Vitori, Alfredo, Currela.... En total unos diez.
Eran las dos de la tarde cuando nos pusimos en marcha. Para las cinco ya habíamos cruzado el puente de Gallipienzo y nos encontrábamos junto a la bodega de Cáseda.
Era hora  de comernos el bocadillo de la merienda y de llenar las botas con el buen vino de aquella cooperativa.

Media hora de asueto en la que el vino de las botas pasó por nuestros gaznates a la vez que se nos alegraba el alma. Entre canciones, jotas y bromas reemprendimos la marcha.

Entramos en Sangüesa ya de noche y lo primero fue entrar en un bar, comernos el segundo bocadillo y vaciar del todo las botas. Vuelta a llenarlas y a otro bar, y a otro, y a otro a tomarnos unos cafés… unas copicas…
Sangüesa estaba repleta de peregrinos. El puente de hierro y la Calle Mayor eran un hervidero de gente que seguía llegando.

EL AMBIENTE RELIGIOSO DE LA NOCHE EN SANGÜESA.
Yo creía, pipiolo de mí, que todos los peregrinos que se concentraban en Sangüesa estarían llenos de místicos sentimientos religiosos y que el recogimiento y el orden iban a ser lo habitual.
Por supuesto que había gente que huía del mundanal ruido: A muy buenas horas se iban retirando a las iglesias o a los sitios preparados para pasar la noche a cubierto a fin de tratar de dormir y descansar.

Pero en las calles, conforme iban pasando las horas, cada vez eran más numerosos los trasnochadores que como pasatiempo principal practicaban el alzamiento de codo yendo de bar en bar armando barullo, cantando y vociferenado.

Mientras estuvimos por las calles (olor a orines y vomitinas) quedé estupefacto al ver alguna que otra gresca, y sobre todo al oír que muchos peregrinos, al calor de las copas, empleaban con profusión esos tacos gruesos, esos mecagüen tan sonoros, rotundos y ásperos (contra lo divino y lo humano) que pese a los púlpitos y campañas para el bien hablar, estaban ahí presentes.

La idea que yo tenía sobre lo que debiera ser una Javierada se quedó quebrada desde aquellos momentos.
Pasadas unas horas de ronda tabernaria los de Ujué decidimos retirarnos de aquel ambiente y nos fuimos al cine donde al calor de la sala aguantamos dos proyecciones en sesión continua de una película de la que ni me acuerdo.

LLEGADA A JAVIER.
Antes de amanecer, sin esperar al Viacrucis, nos encaminamos a Javier. Eran las cinco o seis de la mañana. Los más veteranos del grupo de Ujué así lo decidieron pues tenían acostumbrado ir a la iglesia del castillo y hacer su confesión anual tempranico “pa poder comulgar en la misa de la explanada”.

Mañana fría, encapotada… Aguantamos a la intemperie hasta acabar la misa. Luego unos cafés en los albergues de junto a los hoteles y a esperar a Javier Jaime que nos iba a traer en su coche al pueblo…. La nieve comenzó a caer.. Llegamos a Ujué todo blanco….

Las consecuencias de aquella experiencia fue que mis sentimientos religiosos volvieron dañados por el ambiente de la noche sangüesina, que no me sentí más navarro pese a haber ido caminando a Javier y que ya no volví a hacer ninguna Javierada más.

Peregrinos ujuetarras en Javier identificados por JIZ. Año 63.
Reconocemos en la foto a Juanjo Zubiri Jaime, Valen Sola Zubiri, XX ¿Jose Gabriel Ayesa Alcuaz?, Juanjo Goyen Alcuaz, Rafael Zulet Ongay, José Andrés Jaso Martínez, de Mélida, coadjutor en aquel entonces de Ujué; Angel Ongay Ezquer, Vitorio Valencia Pernaut, Francisco Zabaleta Burgui, Alfredo Zoroza Burgui, ¿Amalio Alcuaz?; Javier Villar Berrade con la bandera roja, con el escudo de Javier por un lado y por el otro con la inscripción "Ujué por Javier", Pedrito Zubiri Jaime "el americano", José Mari Ongay Ezquer, Santos González Urtasun, Jose Maria Jurío Jurío "Gayarre" y Amalio Sola Zubiri.
Atrás del todo queremos identificar a Javier Aldunate Jaime "Julianico", José Angel Urtasun Bustince, Maxi Jurío Jurío, Simón Ongay Sanz y a Julio Zoroza Ugalde.

XABIER ES OTRO TIPO DE SÍMBOLO PARA MÍ.
El castillo de Javier ha tenido otro tipò de influencia para mí: La de su historia. Poco a poco fui descubriendo la historia de los Jaso. Su lucha contra el invasor castellano, el encarcelamiento del padre y hermanos de Francisco, el desmoche del castillo natal del Santo por parte de los invasores…

Todas las veces que posteriormente he ido a Xabier ha sido en busca de su historia. Lo más que me he encontrado en las visitas guiadas o lo que he leído en los folletos que se dan al visitante son dos o tres tristes párrafos relativos a aquellos tiempos.

La historia se nos oculta. Se nos ningunea. No hay referencia ni a la familia que habitó este castillo ni a aquellos sucesos tan cruciales y tan desgraciados para Navarra….
Al santo se le quiere hacer pasar por español cuando en su época, aquí, en Navarra, solo se conoció como españoles a los invasores que entraron en nuestra tierra a sangre y fuego.

Por ello no es casualidad que el santo se embarcara en buques portugueses…. Ni es casualidad que eligiera las tierras asiáticas para sus correrías evangelizadoras en vez de las del imperio español.

LAS JAVIERADAS, FENÓMENO MODERNO.
(Informaciones  tomadas de  este capitulo de la Wikipedia)
Conforme fue pasando el tiempo fui enterándome de la poca antigüedad de las peregrinaciones a Javier.
Aunque la propaganda oficial pretendía poner en nacimiento de las Javieradas en peregrinaciones puntuales de otros tiempos, supe que la primera Javierada fue el 10 de marzo de 1940 y tuvo como promotores a los tradicionalistas carlistas de la Hermandad de Caballeros Voluntarios de la Cruz, que habían organizado la peregrinación con el propósito de "perpetuar el espíritu de la Cruzada".
 
Unos cinco mil peregrinos se congregaron en un acto precursor del nacionalcatolicismo español y recibieron la bendición del arzobispo de Pamplona, Marcelino Olaechea.
Este obispo, que había sido el primero en dar el nombre de "Cruzada" al alzamiento militar de 1936, fue el inspirador de las Javieradas.

Al año siguiente se convocó de forma oficial la peregrinación para el segundo domingo de marzo. En su convocatoria, en la hoja diocesana La Verdad, se empleó por primera vez el nombre Javierada de Navarra. Fueron 360 los peregrinos que hicieron el recorrido entre Pamplona y Javier, en un acto abiertamente relacionado con las ceremonias del bando victorioso en la pasada guerra.

En años sucesivos la organización de la misma fue recayendo en la sección masculina de Acción Católica, dirigida por el sacerdote Santos Beguiristáin Egiluz (el mismo que participó activamente contra los vecinos republicanos de Azagra tras el 18 de julio del 36).  
Para 1949 estas dos organizaciones hacían el último tramo entre Sangüesa y Javier por separado y para comienzos de los años setenta la Hermandad ya no participaba en la Javierada oficial.

La Javierada femenina
Chicas de Ujué en Javier identificadas por JIZ.
Años 60. Posan 8 mozas ujuetarras de entonces. Reconocemos a Amaya Oneca Marticorena, Ana Mari Goyen Zapata, Mirentxu Urtasun Bustince, Expecta Ibañez Zapata, Maria Luz Ugalde Jurío, Josefina Goyen Sirón, Virginia Sola Cervera y Lourdes Burgui Santesteban.
El Secretariado de las Marchas a Javier organizó la primera Javierada femenina en 1960 en que la que únicamente se realizó el Vía Crucis de ocho kilómetros entre Sangüesa y Javier.

El peregrinaje femenino se hacía en el fin de semana posterior al masculino y este se fue incrementando a pesar de no tener instalados puestos de socorro para las peregrinas. En 1967 monseñor Delgado Gómez intentó disuadirlas con las siguientes palabras:
  ...que no traten de emular el esfuerzo físico de los hombres; sino de emular su fervor. Nos duele que no obedezcan y vayan a pie desde sus pueblos o desde Pamplona. Javier no les pide esto. Prefiere la elegancia y delicadeza de su piedad femenina”.
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Actualmente la primera y segunda javieradas son abiertas. Ya no existe la separación sexista de antaño y hombres y mujeres acuden indistintamente a una u otra según les conviene.
La primera acaba en la mañana del primer domingo de entre el 4 y el 12 de marzo y la segunda en el siguiente sábado por la tarde.
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ENLACES DE INTERÉS.
- Os recomiendo leer los recuerdos de JIZ sobre las Javieradas de los ujuetarras, años 60, pinchando en este enlace y en este otro.

- Para saber mas detalladamente como comenzaron las Javieradas os recomiendo bajar un interesante articulo en PDF titulado "Javierada versus Marcha a Javier. Historia de una polémica"  pinchando aqui.

- En la emisora la Voz de Navarra había un programa de jotas que ahora se reproduce en Internet. Hay un audio dedicado a las jotas y canciones de javierada que podéis oír pinchando en este enlace.