lunes, 21 de enero de 2013

Elecciones 1910. Así las gastaba el clero de Ujué con los liberales.

DOS VERSIONES PARA UN MISMO HECHO.
Os voy a contar dos versiones de un mismo hecho ocurrido en Ujué en tiempos de campaña electoral el año 1910.
La primera versión es relatada por un testigo presencial en un periódico de poca difusión. La otra versión es de un colaborador y anteriormente director del Diario de Navarra que firmaba desde la capital del estado una columna titulada “Crónicas madrileñas”. En esta ocasión cuenta a su manera lo que otros le han contado.


PRIMERA VERSIÓN: LA DE UN TESTIGO QUE SUFRIÓ EL ACOSO DE UN CURA Y SUS FELIGRESES.
El primer artículo es de la hemeroteca de El Heraldo Militar. Este periódico fue continuador de “El reservista” (1892-1896) como defensor de las escalas de reserva y retirados del Ejército español que se editó hasta 1932. A continuación reproduzco el articulo íntegramente:


Heraldo Militar del 14 de mayo de 1910.
De elecciones.
Nuestro buen amigo el capitán retirado por Guerra, D. Eugenio Ilincheta, nos envía unas cuartillas explicando lo ocurrido en Ujué (Navarra) las que con mucho gusto publicamos; pues restablecen la verdad de los hechos, restándoles parte de la importancia que algunos periódicos les han dado.

Dice así nuestro amigo:
"Por el distrito de Tafalla, se presentaron como candidatos a la diputación á Cortes los Sres. D. Bartolomé Feliú Pérez (carlista), y D. Pompeyo Vidal Serrano (liberal).
En esta villa de Ujué, donde nací y resido desde la terminación de la campaña de Cuba, no se ha hecho visible el Sr. Feliú y sí el señor Vidal, que reside en Albacete, presentándose en 29 de abril, para conocer y ser conocido de varias personas, entre las que se encontraba el que suscribe, y al que le ofrecimos nuestro apoyo.
El 6 del actual volvió a visitar dicho señor esta villa, y al saber yo que se encontraba en la Casa Consistorial fui a saludarlo, e inmediatamente acompañado por el alcalde, por dos o tres amigos y por mí, se dirigió a visitar a algunas familias amigas.
Desde nuestra salida del ayuntamiento observamos que nos salían al encuentro grupos de niños de ambos sexos dando vivas a la religión. A lo que contestamos que estaba muy bien, que también nosotros éramos católicos; aunque no se nos ocultaba que alguien los había inducido a proceder como lo estaban realizando, hacíamos como que no nos dábamos cuenta para evitar disgustos.
Al ordenar el Sr. Vidal que sacasen el automóvil a las afueras del pueblo con objeto de marcharse, nos dirigimos dicho señor y los que le acompañábamos a otra calle que la que debíamos de haber recorrido, creídos en que íbamos a despistar a los grupos antes citados; pero acto continuo nos salió al encuentro otro grupo compuesto de la mayoría de las niñas y niños de las escuelas y de varias mujeres y muchachotas (que todas hubieran ganado más para con Dios quedándose en casa), capitaneado por el sacerdote D. José Bustince, coadjutor de la parroquia de esta villa, el que dirigiéndonos miradas y haciendo ademanes insultantes vociferaba sin cesar con toda la fuerza de sus pulmones. -¡Traidores! ¡Cobardes! ¡Abajo los canallas! ¡Abajo las escuelas laicas! ¡Fuera los compradores de conciencias! y otras frases más depresivas, siendo repetidos tales insultos por la turba que le seguía.
Hicimos alto, y dirigiendo D. Pompeyo la palabra a los que nos insultaban, les manifestó que él era católico, en lo que le imité y pregunté al sacerdote por qué nos trataba de tal modo, y ni aun reiterándole la pregunta se dignó contestar; al contrario, lo que hizo fue arreciar en los insultos.
En vista de que ni el alcalde que se había dirigido al revoltoso cura era obedecido, y observando que se unían a los alborotadores algunos hombres  (no sé con qué objeto), y a fin de no dar gusto al sacerdote hijo del pueblo, dándole a éste un día de luto, aconsejé al Sr. Vidal que acelerásemos la marcha; y así lo hicimos, siempre llevando detrás a los alborotadores, a los que el señor alcalde pudo contener un momento, y éste fue aprovechado por el candidato liberal para alejarse de Ujué.
D. Guillermo Erdozain, el alcalde y yo, regresamos al pueblo rodeados y recibiendo insultos del pater y sus secuaces, pero revestidos de prudencia, por lo que amamos el pueblo donde nacimos, vivimos y tal vez moriremos, entramos en la población sin replicar siquiera a lo que se nos decía.
Sacerdotes de la calaña del Sr. Bustince son los que desacreditan al clero español y le proporcionan cada día más acérrimos enemigos.
El “digno” cura ha tenido ya serias discusiones con varios jóvenes por su creencia errónea de que los hábitos que viste le dan derecho a imponer su voluntad.
Este pueblo cuyos vecinos no son políticos, pero sí bastante cultos, desaprueba en su mayoría el acto poco honroso llevado a cabo por un sacerdote, valiéndose de la inocencia de la niñez y de algunas mujeres que ignoraban la responsabilidad en que incurrían.
Tengo noticia de que en algún periódico se han desfigurado los hechos, hablando de heridos y contusos, por lo que expongo lo acaecido y cómo acaeció, a fin de que se sepa que Ujué no es inhospitalario, como habrá quien pueda suponerlo.
Cuando relata la Prensa algún hecho salvaje realizado por los rifeños contra los enemigos del mahometismo, ¿se indignará también este sacerdote guerreador?
Capitán, Eugenio Ilincheta."
Ujué, 9 mayo 1910.
…………………….

La verdad es que principios de siglo XX los curas tenían un gran poder sobre la población. Justo por esos días habían inaugurado en Uxue  un nuevo altar para la Virgen y habían movilizado a toda la comarca en los fastos que prepararon.
El coadjutor D. José Bustince, sacerdote de inferior rango que el párroco, era natural de Ujué y además de organista era encargado de dar la doctrina a los niños.

Por aquel entonces nuestros abuelos tenían como párroco a don Félix Aramendía quien en 1905  ya había denunciado ante la Guardia Civil a dos jóvenes del pueblo  "por faltar a los dogmas de nuestra santa religión, pasando delante del Santísimo Sacramento, sin descubrirse y fumando”. (Diario de Navarra jueves 12 enero 1905).
También recordé haber leído en la hemeroteca del Diario de Navarra algo sobre un procesamiento incoado contra el párroco de Ujué por aquel entonces.

EL PÁRROCO DE UJUÉ INCOADO POR ESTOS HECHOS.
Recurrí de nuevo a la hemeroteca y hete aquí  que en la edición del 9 de mayo del 1910 El Diario de Navarra en su sección GACETILLA dice lo siguiente:

"De la Tradición de ayer: (La Tradición Navarra era un periódico integrista)
Hemos oído que con motivo de ciertas demostraciones de desagrado hechas a los candidatos canalejistas en Ujué, se ha incoado proceso contra el digno párroco de dicha villa. Celebraremos no se confirme el rumor y de confirmarse, sea absuelto dicho señor párroco."

Como vemos coincide en las fechas y con los hechos relatados en el artículo que hemos leído en el Heraldo Militar. Se procesa al párroco y no al coadjutor quizás porque el coadjutor es un subalterno y el cura de cargo superior pudo ser el instigador. O quizás el redactor de la noticia confunde párroco con coadjutor y fue éste último el procesado.

SEGUNDA VERSIÓN: LA DE UN INSIGNE COLUMNISTA DE “EL DIARIO DE NAVARRA” QUE NO FUE TESTIGO DE LOS HECHOS.
Leemos en la sección "Crónicas madrileñas" de El Diario de Navarra del 15 de mayo de 1910 y firmado por un tal Fradúe seudónimo del periodista Eustaquio Echauri el texto que sigue:.

"Hoy iba yo a poner a mi crónica este subtitulo: ´”D. Pompe en Ujué” pero en “El Pensamiento” (periódico carlista) que acabo de recibir veo ya substancial relato de lo que ahí ocurrió, relato que coincide de con el que me envió ayer un amigo de San Martin de Unx.
La cosa estuvo fea: don Pompe y el Alcalde fueron acorralados, no en un corral, pero si en una casa con dos puertas, mala de guardar.
El vecindario alborotado gritaba:
¡Que nos lo den, que queremos botarlo!
Luego corrían voces: ¡Que se escapa D. Pompe por la puerta de atrás!» y allá se arremolinaban todos para impedirle la fuga.
¡Que se nos va por una ventana lateral! Gritaban después; y allá corrían todos a ver a D. Pompe saltar por la ventana y a cogerlo al aire, pa que no se hiciera daño.
El pánico que había en los cuerpos del Alcalde y de D. Pompe era indescriptible, tanto que el primero dijo al segundo:
—Lo mejor será que recemos el Confiteor Deus!
—Pero ¡si yo no sé latín!, gemía el candidato.
—Pues, ¡hombre de poca cosa! rece usted el «Yo, pecador’...
 —Se me ha olvidado!...
---¡Señor mío, Jesucristo!...
—De esto ya me acuerdo...
Y, al llegar el anticlerical al “ a mí me pesa” se daba con un canto en los pechos.
-Y después de hecho el acto de contrición, D. Pompe, algo menos intranquilo, asomó la nariz por un agujero y empezó a gritar:
Eh, vecinos! ¡Que yo también soy católico, que yo también soy católico, apostólico, romano! ¡No seáis brutos! No cometáis un infanticidio! (… )
…….
El articulo no acaba ahí. Con este mismo tenor, el columnista Fradúe sigue vertiendo más ironías mofándose del candidato Pompeyo y su condición de liberal, recordando que aunque se presentaba por el distrito de Tafalla no era navarro sino manchego de Albacete. 
……….
CONSIDERACIÓN.
Resultan sorprendentes las maneras del columnista Fradúe y su falta de respeto al relatar los apuros del candidato liberal.
También vemos que al cura y alborotadores no les gustaban las escuelas laicas y que consideraban a los liberales como antirreligiosos, compravotos y merecedores del escarnio e insultos con que obsequiaron al candidato Don Pompeyo y acompañantes.

Por otra parte es curioso observar que ese mismo clero de Navarra, tan intransigente, fue al mismo tiempo innovador en lo social en cuanto potenciador e impulsor del cooperativismo agrario que mejoró el modo de vida de la gente del campo por esos mismos años del siglo XX.
Este aspecto ya quedó reseñado en dos capítulos de este blog titulados  Cooperativismo agrario a principios del siglo XX    y  De cuando llegó la luz eléctrica a  Ujué .
........
NOTA FINAL: Este post ha sido posible gracias a la incondicional colaboración de J.I.Z incansable rastreador de las noticias relativas a Uxue en las hemerotecas.
Tras la publicación de lo hasta ahora escrito, Iñaki Zulet me ha remitido lo que sigue fruto de su búsqueda sobre esta noticia en Internet.
Son otras dos notas en dos distintos periódicos de la época donde tratan el mismo hecho. En los dos casos el relato difiere  bastante de lo que el capitán  Eugenio Ilincheta, testigo y sufridor del acoso cuenta en el Heraldo Militar.

MÁS SOBRE ESTA NOTICIA EN OTROS PERIÓDICOS DE LA ÉPOCA.

El Imparcial (Madrid. 1867). 8/5/1910, página 2.
Agresión a un candidato. Dos heridos.
Hoy se ha tenido noticia de un nuevo atentado,obra del fanatismo, y digno de un pueblo salvaje, perpetrado en Ujué contra el candidato canalejísta por Tafalla, D. Pompeyo Vidal, que lucha contra el jefe delegado de los tradicionalistas en España, D. Bartolomé Feliú.
La mayor parte de los vecinos de Ujué, con el cura párroco a la cabeza, esperaban la llegada del automóvil en que iba el Sr. Vidal. En cuanto lo divisaron arrojaron sobre el vehículo una lluvia de piedras. Al mismo tiempo, el Sr Vidal y sus acompañantes eran insultados groseramente. Esfuerzos supremos evitaron que el candidato y párroco se acometieran.
Ignórase más detalles del suceso.
………..
LA MISMA NOTICIA EN OTRO MEDIO.

LA ÉPOCA 8 de mayo de 1910.
PAMPLONA 7.- La lucha electoral alcanza proporciones inusitadas en toda la provincia.
Hoy se ha tenido noticia de que al llegar a UJUÉ el candidato canalejista por Tafalla. DON POMPEYO VIDAL, la mayor parte de los vecinos de dicho pueblo le recibieron a pedradas.
Ignoránse más detalles del suceso.
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Los resultados habidos en Ujué en estas elecciones de 1910 fueron los siguientes: 
Elección de diputados a Cortes del 8-V-1910. 
Distrito de Tafalla.
-  Bartolomé Feliú y Pérez, Carlista 164 
- Pompeyo Vidal y Serrano, Canalejista 49