miércoles, 31 de agosto de 2011

Ujué, aquellas fiestas de cuando muete. El baile de la plaza y el de casa Zubiri.

Los recuerdos que guardo de mi primera infancia sobre las fiestas de Ujué y del baile de casa Zubiri son difusos pero permanentes. Ujué tenía por esas fechas unos mil trescientos habitantes y en fiestas todas las calles bullían de animación.

Los mozos se organizaban por cuadrillas que se reunían en sus pipotes, lugares donde el refresco principal era el zurracapote (vino al que se le echa melocotón en trozos y azúcar).
Muchos ni aparecían por casa en todas las fiestas ya que dormían por los pajares

La vida en el pipote giraba en torno a la sartén, la parrilla y al garrafón de vino.
Los guisos mas recurridos para comer en cuadrilla: el calderete y las migas.
La carne mas común tanto para asar como para el rancho, la de los conejos que cazaban por el campo.
Luego era la calle, la juerga, las jotas, ir de rondas por bares y demás pipotes, algún partido en el frontón e ir al baile.
Las mozas, en cambio, quietas en casa … o luciendo vestido nuevo en la plaza junto a las amigas para pasar el rato bailando con ellas y ver si algún guapo les pedía vez..

Funcionaban como bar el Círculo Carlista, casa Tomás, casa la Julia y casa Zubiri. Todavía no existía el Centro Parroquial ni se conocía la televisión

Mis recuerdos de las fiestas de esa época son casi todos referentes a la Plaza Mayor que era el lugar común para casi todos los actos festivos: el baile, las apuestas de hachas.. la sokatira… los juegos de romper los pucheros colgados de una cuerda…las carreras de sacos… las ruedas de fuegos artificiales…
Recuerdo que los músicos que contrataba el ayuntamiento eran de Tafalla. Su trabajo empezaba de mañana tocando las dianas por todo el pueblo (recuerdo al Paje, a Ciprés, a Lorenzo Alamán, Ramón Esquíroz).
Mozos de Ujue posan en la Plaza Mayor acabada la ronda. Años 50.
También era impresionante la ronda que los músicos y todos los mozos del pueblo daban a la tarde por todas las calles, aunque no estoy seguro si eso era todos los días de fiestas o solo el día en que el ayuntamiento daba carne asada en la plaza.

Lo que no me explico es que hacían varios mozos a caballo de sus mulos en una ronda eminentemente ludico-musical de correcalle, tal como lo atestiguan estas dos fotos.
La de arriba está sacada en la placeta y la de abajo en la plaza donde se ven cinco jinetes cada uno con su guapa moza a la grupa de cada caballería. 

Recuerdo que también había unas carreras pedestres que se celebraban desde casa Benigno y la Eusebia hasta la Cruz. ¡Ir y volver eran más de dos kilómetros!





Había otras carreras en que la gente participaba cabalgando los burros y los machos (mulos) que había en cada casa…


En el frontón, mañana y tarde siempre lleno, había feroces y continuos desafíos a la pelota…


Dos orquestas, dos bailes, dos ambientes distintos.
Como he dicho, la plaza mayor era el centro de las fiestas. Nosotros, criajos de cinco o seis años, correteábamos entre la gente que bailaba.
En el carrico de Rufino Berrade solíamos comprar chuches, regaliz y mistos de porrompompón, esos que en cuanto los encendías reventaban en un sinfín de tiros y que nos gustaba hacer estallar entre las nuevas parejas de novios que estaban bailando….
En el carrico de Rufino también se vendían las entradas para el cine que se proyectaba a la tarde en el salón de actos del ayuntamiento.

De mueticos solo teníamos vetado un sitio: El baile de casa Zubiri. Tratábamos de asomarnos a la puerta pero si nos veía Amalio Alcuaz, portero y cobrador, teníamos que salir pitando.
Y es que en el baile de casa Zubiri había una orquesta propia… era gente de Ujué que había aprendido música en la banda municipal que en tiempos hubo en el pueblo. Tocaban por las tardes hasta más de las diez de la noche y luego, según decían, hasta muy tarde, hasta casi el amanecer.

El ambiente de la plaza
En la plaza actuaba la orquesta contratada por el ayuntamiento. Tenían que tocar al mediodía, de doce a dos, desde el “tablau” instalado en el rincón de casa la Sixta y casa Porta. A la tarde había otra sesión, de ocho a diez, y la tercera desde las doce de la noche hasta por lo menos las dos de la madrugada.

Cuando los músicos tocaban jotas , música regional y piezas de “revolvedera” (de pachanga que diríamos hoy en día) todo el mundo participaba, mientras que cuando lo que tocaban eran piezas de “agarrau” los que se quedaban bailando solían ser mujeres, matrimonios y parejicas de novios declarados por lo que nadie causaba morbo ni escándalo alguno.

Sobra decir que entonces se desconocía el baile suelto tal como se conoce hoy y que el “agarrau” era el modo más serio (y deseado) de baile entre un hombre y una mujer, pese a que desde los púlpitos solían decir que bailar así era muy pecaminoso.
Total que en la plaza se veían muchos matrimonios bailando. Y mozas que bailaban juntas. Los bailes de “agarrau”, entre mozo y moza duraban poco. A lo más dos o tres piezas (tangos, boleros, pasodobles).
Si alguna pareja joven aguantaba varias piezas seguidas bailando agarrados, podía dar a entender que eran casi novios. Más les valía que fuera así porque si no… ¡Qué habladurías iban a tener que aguantar!

Y es que el baile de la plaza levantaba gran expectación. Allí estaban todas las fuerzas vivas de Ujué mirando:
En cada ventana, en cada balcón había algún espectador. A pie de calle, gente formando un gran corro en torno a la zona de baile. Bartolomé Iriarte, que era juez de Paz, vigilando desde su casa.
Sentados en los trancos abuelos, abuelas, el alcalde…. viandantes que iban de paso de un bar a otro, mozos que venían o iban a los pipotes y un permanente tumulto de gente que se arremolinaba para beber el vino gratis que se repartía bajo el kiosco.
En una esquina se podía ver a la Guardia Civil y había veces que…. !Hasta el cura estaba observando!
Así que la alternativa de los mozos ante tanto mirón era quedar con las mozas en casa Zubiri, comprar una entrada p’al baile y hale… ¡p’a dentro!

El baile a puerta cerrada de casa Zubiri.
El café bar de Jesús Zubiri ha sido referencia en Ujué por muchos años. Café a donde iban los llamados oficiales: El médico, el practicante, el maestro, los notables a echar la partida. Para ellos tenían reservado un habitáculo conocido como “el cuartico”.
En este café se celebraron los banquetes de boda de mucha gente. Los domingos y en fiestas también se daban meriendas que la dueña, la Seña Marcela, guisaba muy bien.

En la planta baja de su establecimiento Jesús Zubiri tenía el local destinado para baile, unos cien metros cuadrados de salón equipado con una barra de bar, bancos de madera en todo el perímetro y un escenario para cinco o seis músicos. Era lugar muy apropiado para el baile de las bodas y para el baile a puerta cerrada de los domingos y las fiestas patronales.

En casa Zubiri, aparte del baile también se daba en fiestas algo muy peculiar y selecto para su distinguida clientela: El concierto.
Era a la hora del café. Se daba arriba, en el salón del café-bar a donde se subían los trastos de la orquesta directamente desde el escenario del baile a través de una trapa.

En los conciertos actuaba la orquesta propia de la casa acompañando a algún otro artista contratado en Pamplona o Tafalla. Los clientes oían las actuaciones mientras tomaban su café, su copica y fumaban su purico en sus mesas de siempre.
Acabado el concierto, piano, batería y los demás objetos musicales se volvían a devolver al escenario del baile por medio de la trapa del suelo del salón del café.

Requisitos para entrar durante fiestas en el baile de casa Zubiri.
Por lo que he sabido había dos modalidades de pago: Pagar una entrada por cada sesión o tener un abono para todas las fiestas. Las mujeres no pagaban entrada. Pero tenían que atenerse a las consecuencias:
Según cuenta José María Iribarren en su libro “Burlas y chanzas” (1951) en el baile de casa Zubiri hubo un cartel de aviso que decía:
“Se prohíbe bailar a las señoritas solas y aquella que se niegue a bailar con un caballero será expulsada”
Había otro en el que, según Iribarren, se anunciaba que en honor de las mujeres se echaría “pajuz” al suelo. Lo que para evitar lisotones se solía echar era serrín a fin de absorber las bebidas que se derramaban al pavimento.
Yo creo que al señor Iribarren no le gustábamos demasiado los de Ujué ya que las veces que nos menciona en sus libros no aparecemos bien parados….

Las orquestas de casa Zubiri: Los Guayabos. Los Iris.
Jesús Zubiri tenía dos hijos y los dos fueron músicos: José y Argimiro. El mayor tocaba el piano, el acordeón, batería... era un buen músico. Durante muchos años y hasta su muerte fue el organista de la parroquia de Ujué.
Argimiro era un buen trompetista. Según dicen, de lo mejor que había en Navarra por aquellos años.

Los hermanos Zubiri junto a otros músicos de Ujué formaron un quinteto que llamaron "LOS GUAYABOS". Ellos se encargaban de amenizar el baile de casa Zubiri todos los domingos. Tocaban muy bien y también fueron requeridos para amenizar las fiestas de muchos pueblos del entorno. Ahí los vemos en la foto.


El primero por la izquierda, el más joven de todos: Valen Sola Zubiri a la batería. El segundo Genaro Barasoain Salinas, de Tafalla (el único folastero) tocando la pandereta aunque fue un magnifico acordeonista. En tercer lugar Argimiro Zubiri con su trompeta al lado de su hermano José al acordeón. Nicanor Sola Berrade y José Mari Berrade Ayesa, saxofones cierran el quinteto.

Hace unos quince años murió José, hace muy poco tiempo perdimos a Nicanor y Argimiro. Hace unas pocas semanas murió Genaro Barasoain. Solo quedan en vida Valen Sola y José María Berrade que nos podrían contar muchas cosas de aquellos tiempos.

Al pasar el tiempo, finales de los 50, en la comarca se formó una nueva orquesta llamada Iris que acogía a varios antiguos componentes de Los Guayabos.
Durante muchos años la orquesta Iris actuó en Ujué sobre todo en las fiestas grandes de septiembre, en las chiquitas de octubre y muchos domingos.
En la foto Jesús Zubiri rodeado por varios componentes de la orquesta Iris entre los cuales está su hijo Argimiro.

Argimiro emigró a Pamplona. Allá fue miembro de la orquesta Los Rich. También tocó con la Alegría, con las peñas en San Fermín e incluso con la banda del Maestro Bravo en la plaza de toros.

Valen Sola también tuvo que emigrar. Acompañó con su batería a muchos músicos en infinidad de bodas y fiestas patronales de los pueblos.
Una orquesta en la tomó parte fue la de "LOS TABOGA" la cual en tiempos en que Amalio Sola, hermano de Valen, fue alcalde de Ujué vino contratada varias veces por el ayuntamiento.

Declive del baile de Casa Zubiri.
A causa de la imparable emigración de la gente de Ujué hacia Pamplona el baile de casa Zubiri fue decayendo en continua merma de músicos y de clientela.
En esta época en que Ujué iba disminuyendo (1965-70) recuerdo a Valen y José Zubiri ambos primos carnales, tocando en fiestas en el baile, batería y acordeón mano a mano….
Genaro Barasoain también subió más de una vez con su acordeón a tocar en fiestas acompañado a la batería unas veces por Valen y otras por Juanjo Zubiri también primo de Valen y de José y Argimiro.

A finales de los años sesenta el baile de casa Zubiri se resistía a morir. Funcionó entre año con la música grabada en un magnetofón de aquellos grandotes de dos ruedas y cinta kilométrica. Parejas actuales que ya andan por los sesenta años se encariñaron al son del magnetofón de casa Zubiri.
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Los tiempos fueron cambiando. Allá por los años setenta el bar de casa Zubiri se transformó en una sociedad donde se apuntó casi todo el pueblo y que hoy en día aún funciona con mucha gente joven socia. Ya hablé de esta sociedad en este otro capítulo en que menciono otras fiestas de antaño.

El antiguo baile de Zubiri, se ha transformado en “el Gaztetxe”, local que regenta la juventud del pueblo y organiza actividades lúdico-musicales en las fiestas de Uxué.
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Epilogo
El amigo Iñaki Zulet me ha comunicado en un atento mail que Jesús Román Ecay, famoso acordeonista de Pamplona, también tocó en Ujué en muchas ocasiones: fiestas, bodas... y que incluso formó parte de las orquestas que se gestaban en el baile de Zubiri, acompañado a la batería por Valen y Juanjo (sobrinos de Jesús Zubiri) Después se dedicó más al mundo de la jota actuando en muchos puntos de España y en el extranjero.

El amigo Zulet, coetáneo mío, me recuerda que además de Amalio Alcuaz, por la década de los 50 también estuvieron de porteros en el baile de casa Zubiri Damián Sola Osés (el hijo de la santacareja), Amalio Sola....

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jueves, 25 de agosto de 2011

De cuando comencé como guía en Ujué: Meteduras de pata y aprendizaje.

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En este capítulo os hablo en primer lugar de mis inicios como guía del santuario de Santa María la Real de Uxue allá, hacia 1964, 1965.
En la segunda parte del artículo hago unas reflexiones sobre la debida formación y experiencia que debería tener hoy en día quien se dedique a acompañar y explicar a los visitantes un conjunto monumental como el nuestro.

Vaya de antemano la información de que a no ser que alguien me lo pida ya no ejerzo como guía aunque es algo que me gusta enormemente.
La parroquia confía en otras personas para ejercer esa labor.



Foto: El que esto escribe a sus quince años acompañando a un turista en la torre mayor de Uxue. Otro turista es el que sacó la fotografía.
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MIS INICIOS ACOMPAÑANDO A LAS VISITAS.
Era el año 1964. Era párroco de Ujué Francisco Lizarraga y sacristán Fausto Ayesa. Por desavenencias entre ambos, el sacristán tuvo que marcharse y al poco tiempo fue llamado para ese puesto mi padre, José Miguel.
Nos trasladamos a vivir a la casa del sacristán sita dentro del conjunto monumental de la iglesia fortaleza.

A mis once años, fuera de las horas escolares, comencé a ayudar a mi padre en su deber de guardián del santuario acompañando a las visitas que lo pedían abriendo y cerrando puertas ya que salvo la nave gótica todo lo demás siempre estaba cerrado.

Enseguida vimos que con las propinas que nos daban por hacer ese servicio se podía sacar un sobresueldo de modo que cuando desde el balcón de casa veíamos que llegaba un coche a la placeta, bajábamos al atrio de la iglesia para recibir a los viajeros. Tras saludarlos les preguntábamos si querían que les abriésemos las puertas.

Al entrar a la zona interior de los ábsides la siguiente pregunta era si querían que les explicásemos algo. Nunca se pedía nada a cambio, sino que esperábamos lo que voluntariamente nos podían dar al finalizar.

Mis deficiencias de principiante al explicar.
Ahí, en esa faceta de dar explicaciones es donde dí mis primeros tropezones: Mis recursos eran escasos y me limitaba a repetir cual lorito que aquí la iglesia era románica y allá gótica, que este era el corazón de Carlos II y aquello el coro.

Al pasear por el templo mi bagaje explicativo era tan pobre que en aquellos principios me limitaba a contar poco más que las leyendas y fábulas que conocíamos desde críos: la leyenda de la paloma y la aparición, mostrar la supuesta sangre del “moro” que disparó a la Virgen o mostrar el osario y contar que, según decían, era un túnel que iba hasta San Miguel.

Recibí severas correcciones.
Recuerdo aquella mi primera etapa de cicerone, años 64-66, cometiendo constantes meteduras de pata y recibiendo severas correcciones de más de un visitante advirtiéndome del último disparate que acababa de decir.
Todavía recuerdo la lección de historia que me dio el gran estudioso tafallés José Cabezudo Astrain tras algo incorrecto que dije sobre la época de Sancho Ramírez y la construcción de los ábsides románicos.

Todos esos coscorrones que iba recibiendo me fueron espabilando. Me fui dando cuenta de la imperiosa necesidad de estar instruido en todo lo referente a Ujué.

Había que estar más preparado que lo que yo estaba.
Se hacía necesario saber más… Los turistas preguntaban mucho: A cuantos metros sobre el mar estábamos, que épocas eran las de la construcción de la iglesia....
Querían que les explicara lo de la Universidad de Ujué de la que yo apenas había oído hablar.... Querían saber qué reyes eran aquellos que mandaron construir el edificio… Cuantos habitantes tenía Ujué, de qué vivían, porqué le llamaron El Malo al rey del corazón…. Cuándo fue la primera vez que apareció Uxue en los papeles… Si hubo castillo, porqué lo derribaron…Cuantos monjes hubo.. En qué sitio se alojaban los reyes cuando venían a Ujué… Las romerías etc. ¡Querían que les dijera hasta el nombre de los pueblos y de los montes que se ven desde el Losau o la torre!

Oyendo a los que de veras sabían más, comencé a aprender.
El cargo de abrir y cerrar puertas me fue de gran ayuda, sobre todo cuando el párroco atendía a visitas de importancia. Oír sus explicaciones fue una manera de adquirir conocimientos.
A veces venían visitas de la incipiente Universidad de Navarra… o de algún colegio. En ellas siempre había alguien que explicaba a los demás cosas interesantísimas sobre nuestra iglesia y nuestro pueblo. En cada visita de este tipo siempre aprendía alguna cosa nueva.

En esas ocasiones en que yo solo era “el de las llaves”, oí explicar cosas de Ujué a gente que sabía mucho de lo que yo necesitaba saber. Esa fue una parte importante de mi escuela.
Abrí puertas y escuché bastantes veces a Alfonso Iriarte, el secretario de Ujué, explicando toda la iglesia a conocidos suyos.
Tuve ocasión de abrir puertas y escuchar a los señores de la Institución Príncipe de Viana cuando venían a ver como se desarrollaban las obras en el paseo de Ronda o simplemente con sus amistades a enseñarles Ujué. Recuerdo a los señores Idoate, Uranga, a Martinena de Tafalla, a los Zubiaur de San Martín de Unx….

Cada vez que José María Jimeno Jurío venía con alguien para enseñarle Ujué o a buscar testimonios para sus investigaciones, también saqué algo nuevo pues a él le encantaba contar sus descubrimientos acerca de nuestro pueblo y de Navarra. También fueron muchos los visitantes anónimos que me aportaron conocimientos en las charlas que mantuvimos durante las visitas…

Leer cosas sobre la historia de Ujué y Navarra y sobre arquitectura románica y gótica fue imprescindible.
Se hicieron inseparables de mí los libros del padre Jacinto Clavería sobre la historia de la Virgen, del Santuario y de la Villa de Ujué, exprimí al máximo sus contenidos para poderlos contar…

En la escuela mangué un libro sobre historia de Navarra que nunca jamás nos lo repartieron para estudiar....Gracias a ese libro me fui enterando de los sucesivos reyes que tuvimos..
Leí mil veces el folletico de Jimeno Jurío. Leí el “Navarre romane” de Lojendio a quien abrí puertas cuando estaba preparando el libro allá por 1966...

Leí en libros de bachillerato lo que se decía sobre románico, gótico e historia universal, compré, leí y releí la Historia de Navarra de Carlos Clavería Arza, me sumergí con interés en la historia de Navarra del profesor Lacarra que repartió la Caja de Ahorros...

Y así, poco a poco con el transcurso del tiempo, tras escuchar a los que sabían más y leer todo lo que había sobre Ujué y Navarra fui adquiriendo un mejor nivel de conocimientos. Cuantos más datos aprendía, cuantos más datos podía manejar, más seguro me encontraba al hablar con los visitantes.

Tener más formación y más experiencia fue dando sus frutos.
El éxito de mi formación se iba midiendo con un progresivo descenso de reprimendas, menos cuchicheos y menos risitas malignas a mis espaldas y un notable aumento en las propinas que recibía como pago tras cada visita.

Con los catorce o quince años cumplidos estuve mirando cosas del archivo parroquial junto al nuevo párroco. El secretario del ayuntamiento me hizo leer en el archivo municipal varios legajos antiguos de doña Leonor, de las guerras de 1710 y de 1808.....

Pasaron los años y en agosto de 1970 (ya tenía 17 años y seis de experiencias de todo tipo) recaudé casi nueve mil pesetas en propinas. Cada día de agosto era normal que entre mi padre, mi tía y yo diéramos unas quince visitas guiadas. Quince coches con visitantes: quince visitas. En cada visita: dos, tres, cinco personas. Los días festivos de verano eran de muchas más visitas.
Aquello probaba que el oficio de guía turístico daba sus dividendos en temporada alta: verano, semana santa, domingos…

Por aquellas fechas o quizás un poco más tarde, hice mis pinitos explicando la iglesia en francés (entre varios compramos un curso de francés por discos que seguíamos en casa del cura). Lo de enseñar en euskara fue algo que no conseguí hasta 1976 o 1977.

La formación es algo continuo e inacabable.
Mi formación en todo lo referente a Uxue no ha acabado: Siempre salen datos nuevos que hay que tener en cuenta. Un ejemplo de ello es que no se puede explicar Uxue sin mencionar los datos que han aportado los hallazgos arqueológicos y documentales de estos últimos años.

Con el tiempo me di cuenta que aparte de saber todo lo posible sobre lo que se está mostrando al turista, hay que saberlo comunicar.
Comprendí que no todos los visitantes tiene el mismo nivel cultural. Hay que estar preparado para que el discurso sea entendible por la gente sencilla y visitantes primerizos.
Y comprendí que hay que estar preparado para aportar más conocimientos si los visitantes ya han estado anteriormente y conocen lo más básico sobre el monumento y nuestra historia.

Vosotros, lectores de este blog, sois como esos turistas que han visitado Uxue mil veces. Sabéis lo más básico sobre nuestro pueblo. Queréis saber más.
Por eso me alegro enormemente cuando me decís que habéis aprendido cosas nuevas al leer alguno de mis artículos.
¡Ojalá que eso también fuera prueba de que sigo mejorando como comunicador!
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Foto en la que el que esto escribe tenia quince o dieciséis años.
El fotógrafo fue José Cabezudo Astrain conocido escritor y divulgador tafallés, en una de sus innumerables visitas a Ujué. Don José estaba convencido que ese Cristo es obra del escultor Juan de Anchieta.
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¿QUE SE LE DEBE EXIGIR ACTUALMENTE A UN GUÍA? REFLEXIONES DESDE MI EXPERIENCIA.

Todos hemos sido turistas alguna vez.
Han pasado muchos años desde aquellos tiempos de mi pubertad y primera juventud. Ahora se viaja más. Ahora se hace mucho más turismo cultural. El nivel de conocimientos que tiene la gente es más elevado. Por eso es normal que cuando vamos a una ciudad o a un monumento sea habitual ir a una visita guiada para conocer mejor lo que visitamos.

Qué se espera de un guía.
Tras pagar un ticket esperamos recibir un servicio de calidad en el que el guía demuestre conocer lo que explica. Esperamos que el guía posea un discurso ameno que transmita seguridad y credibilidad.

Un discurso inseguro no es creíble. Si el guía, está nervioso y balbucea, si tiene dudas al hablar, puede que aunque lo que vaya explicando sea cierto no resulte creíble. La seguridad en el discurso, el aplomo, la credibilidad, solo se consiguen con formación y experiencia en el oficio.

Estudios necesarios para ser guía profesional.
Actualmente cualquier empresa de turismo suele exigir que sus guías tengan la carrera de Turismo o la licenciatura en Historia e historia del arte y en todo caso tener el título expedido por la correspondiente comunidad autónoma. El objetivo: tener trabajadores con un nivel de conocimientos alto que les permita aprender con facilidad el devenir histórico y artístico del monumento o ciudad que estén obligados a enseñar.

Las comunidades autónomas conceden los títulos de guía turístico en los niveles autonómico y local si el aspirante demuestra haber cursado la carrera de Técnico de Empresas y Actividades Turísticas (TEAT) o si ha superado los exámenes que suelen convocar las respectivas consejerías. Ver aquí.

En los sitios que no son rentables por tener poca afluencia de visitantes, se suele confiar la labor de guía en gente sabedora de la historia de cada monumento (tengan título universitario o no) a sabiendas de que esas personas tienen probada capacitación.
Un vivo ejemplo que ilustra lo que digo son las personas que con tanto éxito enseñan el románico de la Valdorba.

Aptitud de los guías locales.
Desde mi propia experiencia (ya os he contado los coscorrones que recibí de muete) pienso que es impensable que mozalbetes de corta edad tengan capacidad de dar un buen servicio.

El turismo que viene a la Zona media de Navarra busca conocer nuestra historia, arte y cultura. Y el visitante paga por ver nuestros monumentos y para que se los expliquen correctamente.

Por lo tanto es necesario que si en un monumento no hay profesionales al cargo de las visitas, al menos haya personas experimentadas que conozcan y sepan explicar con eficacia todo lo concerniente a él.
Que la labor del guía agrade o no al visitante es esencial para que luego se hable bien o mal de nuestra gente, de nuestros pueblos y de los monumentos visitados.

Pasos necesarios para que un joven sea un cicerone local aceptable.
Es primordial que los jóvenes que sientan vocación de enseñar un monumento de su pueblo, sepan entre otras cosas su historia y las peculiaridades arquitectónicas y artísticas de su construcción.

En segundo lugar sería necesario que sus primeros pasos fueran observando como imparte las visitas un adulto cualificado.

Finalmente el adulto debería ir dejando que el neófito pudiera dirigirse a los visitantes en pequeñas intervenciones. Así los futuros guías podrían ir adquiriendo conocimientos, experiencia, reflejos, firmeza y capacidad comunicativa antes de ejercer en solitario.

Todo esto sin olvidar que hay unas reglas en cada comunidad autónoma para que una persona pueda ser reconocida como guía.

Deseo final.
Ojalá que todos los muchachos y muchachas de lugares como Ujué supieran lo suficiente tanto en historia general, de Navarra y en historia local. Ojalá que todos ellos tuvieran ya los mínimos conocimientos para ser capaces de enseñar con éxito nuestros monumentos. Ojalá que desde tan temprana edad pudieran estar capacitados para poder contestar satisfactoriamente las preguntas que en cualquier visita suelen surgir.

Allá donde se esté trabajando en el sentido que apunto, vayan mis felicitaciones y mis deseos de aciertos y buen hacer.
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domingo, 21 de agosto de 2011

Dicen los mozos de Ujué....


Mozos y músicos en un alto de la ronda que se daba
 por todo el pueblo en fiestas de Ujué.
Baldomero Barón, insigne periodista pamplonés ensalza a los mozos de Ujué.
DN, viernes 15 de agosto de 1924.
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Como hemos dicho en otros capítulos de este blog, Badomero Barón fue cronista de las romerías a Santa Maria la Real de Ujué y compositor de numerosas poesías y ripios dedicados a tal devoción ya nuestro pueblo.

La esposa de Baldomero Barón era de Ujué, Otro motivo más para que el conocido periodista y su consorte viniesen muy a menudo al pueblo a visitar familiares, sobre todo en tiempos de romerías y fiestas patronales.

Los ripios que transcribo salieron en el Diario de Navarra a mediados de agosto de 1924 cuando faltaba menos de un mes para las fiestas de Ujué.
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DICEN LOS MOZOS DE UJUE....


Contra la mala opinión
formulada por el vulgo
de que los mozos de Ujué
Son unos chicos adustos,
yo muy bien puedo decir
que es eso tremendo absurdo
una mentira muy grande
y un concepto muy injusto,


Pues yo he podido admirar
que todos son, uno a uno,
simpáticos, muy tratables,
buenos, nobles, sin tapujos
francos, honrados y amables,
que al trabajo dan gran fruto.
y en amores con sus novias
saben ser dignos y pulcros,
y al divertirse, lo hacen
muy bien y con mucho rumbo.


Pero, ante todo, son firmes
devotos, con santo orgullo,
de su Virgen morenica
que guardan con celo sumo.


"Diga usted, señor poeta
(me decían en un grupo),
diga en DIARIO DE NAVARRA
cuando lo crea oportuno,
que los mozos de esta villa
no somos, pese al infundio,
tantas cosas y tan feas
ni de tan pésimo gusto
cual por ahí nos acumulan
y que nos molestan mucho.

Pasaron ya aquellos tiempos
que cuentan de los trabucos
y hoy los mozos de esta tierra
vivimos, cual todo el mundo,
queriéndonos como hermanos
dentro de un cariño mutuo,
respetando a todo el pueblo
en sus vecinos tan cultos,
formando un hogar amante
de virtudes y de impulsos...


Y Perdone hayamos hecho
en nuestro honor un discurso,
aún cuando usted es testigo
de estos elogios tan justos".

Confirmando estas verdades
yo declaro muy seguro
ser cierto cuanto estos mozos
me afirmaron todos juntos
y añado que bien se puede
ofrecerlos, según juzgo,
como ejemplo, por sus dotes
de bondad, que en absoluto
yo alabo con gran largueza
y en merecido tributo.

¡Bien por les mozos de Ujué
que son chicos.. pistonudos,
y a divertirse por fiestas
como buenos y no adustos!

BALDOMERO BARÓN.
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Dos años mas tarde de la publicación de la anterior poesia, Baldomero Barón cuenta lo bien que lo pasó en las fiestas de Ujué del año 1926.
Desde entonces han pasado unos cuantos años..
En su escrito recuerda con quienes anduvo en esas fiestas: Una cuadrilla denominada "El Tercio". Muchas personas de las que menciona las hemos conocido en su ancianidad.

DN, jueves 16 de septiembre de 1926
Ujué.
Siempre, pero más en el presente año, hemos traído un recuerdo gratísimo de las fiestas verificadas en esta histórica villa.


No nos vamos a extender a reseñar los actos religiosos y profanos que durante ellas han tenido lugar con inusitada brillantez y animación extraordinaria reveladoras de la bondad de un pueblo que hoy es modelo de honradez y laboriosidad cuyas dotes de cariño para cuantos hasta él llegan le hacen simpático en extremo, borrando por completo una impresión dolorosa que pasó a la historia en épocas lejanas para no volver jamás, porque ahora está por encima de todo su cultura y su Cristiandad, poetas bajo la tutela de en Virgen milagrosa.


No olvidaremos fácilmente la alegría desbordada en estas fiestas, en las que los muchachos y las muchachas han tomado parte principalísima divirtiéndose sin cesar, y siendo factores importantes e imprescindibles los incansables y notables músicos de Pamplona que dirige el componente don Juan Gil, entre los que resalta el gran cornetín señor Zaro, acaparador de ovaciones formidables, conjuntamente con sus compañeros.


No olvidaremos tampoco las ruidosas muestras de simpatía y afecto que prodigaron al Diario de NAVARRA y a este humilde cronista los componentes de la famosa cuadrilla llamada "El Tercio", que en su mayoría son hombres ya casados, pero en plena juventud que una noche dieron la nota más alta y más saliente, haciendo ver a los mozos como deben divertirse, y dispensando tales elogios, dichos a viva voz a mi sincera labor poética en estas columnas en pro del buen nombre de esa para mí tan querida villa, que formando un mando un bullicioso coro, escribí esta lista de los que constituyen dicha agrupación juerguística.
Helos aquí:
Luis Clavería, Miguel Arboniés, Benito San Martín, Bruno Olleta, Lucio Leza, Vicente Iriarte, Francisco, Alejandro y Pedro Ongay, Manuel, Miguel y Jacinto Ibáñez, Bienvenido y Félix Villar, Félix y Benigno Zoroza, Bernardo y Esteban Berrade, Sebastián y León Sota y otros que se nos han desvanecido en la cuartilla y que no podemos poner en limpio.


Y menos podremos olvidar una mañana feliz en la que saboreamos, dentro del lucido Huerto de Porta, el clásico almuerzo de las sabrosas nutridas migas de sebo, cortadas velozmente por el amable Quinciano y condimentadas a las mil maravillas por Pedro Caparroso con las hermosas costillas de carnero asadas a continuación y un vino de la tierra que hacia hablar el vascuence y hasta el griego.


Conste pera todos nuestro más profundos reconocimiento; pero de manera especial para los señores Arana, Muruzábal, Goyeneche e Iriarte, cuyas bondadosas familias se deshicieron con nosotros en cumplidos llenos de delicadeza, y al agradecer las frases laudatorias que para este periódico tuvieron, prometemos ocuparnos en él de algunos asuntos que nos encomendaron de sumo interés para la mejor y mayor vitalidad de este admirable pueblo que siente la necesidad de una urbanización realizable, uniendo voluntades e intereses que gracias a Dios no le faltan.
Y hasta otra vez, entrañables y nobles "ujuetarras".
BALDOMERO BARÓN.
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jueves, 18 de agosto de 2011

Fiesta alemana de la cerveza y la salchicha en Ujué.


En enero del año pasado escribí un articulo sobre las espectativas de rehabilitación de casas en Ujue e incluso de las esperanzas de construcción de un hotel en nuestra villa por la empresa Viva Famiia comandada por Hans Gunter Kauffman, afamado fotógrafo alemán residente por aquel entonces en nuestro pueblo. Podéis leer aquel articulo pinchando aquí.

Hoy me limito a copiar un pasaje de aquel articulo para ilustrar estas tres fotografías que son testigo de la fiesta que prepararon los alemanes en agosto del año 2000.
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Año 2000. La fiesta de la cerveza y de la salchicha.

A primeros de agosto del 2000 se difundió la noticia de que Viva Familia iba a organizar una fiesta para todos los ujuetarras.

En todo aquel mes Ujué hervía en habladurías sobre el tema en las que se contrastaban toda clase de opiniones.

Había gente que veía con recelo la llegada de compradores alemanes al pueblo. Pensaban que Ujué iba a triplicar su población y que los autóctonos seriamos minoría.
Había otros que pensaban que si a los alemanes les gustaba Ujué por su tranquilidad y eran consecuentes con la filosofía que predicaban, a ellos tampoco les interesaba que viniese demasiada gente.



El festejo que prepararon los alemanes consistió en una degustación de salchichas y cervezas de Baviera tras la cual hubo una charla explicativa de sus grandes proyectos.

En la Plaza Mayor habían instalado una barra de bar con sus barriles de cerveza. Sobre el mostrador las salchichas y la mostaza. Junto a todo ello un equipo de megafonía y un micrófono.

Unas cien sillas acogían a un público expectante que se dedicó a escuchar, salchicha en una mano y cerveza en la otra, entre trago y bocado, las explicaciones que Florian un joven alemán dirigió a todos en nombre del señor Kaufmann:

-El plan de rehabilitación de casas iba a seguir adelante.

-En dos años el hotel iba a ser una realidad.

-Dijeron tener proyecto de impulsar la siembra y cosecha de espliego y otras plantas olorosas para la línea de cosmética de Christine Kaufmann.

-También dijeron que querían obtener terrenos para que los clientes de ese hotel - ejecutivos de alto standing pudieran hacer trabajos agrícolas al estilo de una granja escuela para que mediante el trabajo manual pudieran olvidar el estrés de la vida cotidiana.

Más de un reticente pensó que toda aquella fiesta era similar a la escena del balcón de la película Bienvenido Míster Marshall. En la película un forastero jalea al pueblo para que crean que los extranjeros van a dejar dinero y en Ujué estaba pasando igual.
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A día de hoy aquellos grandes proyectos se han disipado como humo volandero. Solo quedan varias casas que compraron los alemanes que están en ruina, el gasto que ha tenido que hacer el ayuntameinto para evitar que una de esas casas cayera sobre los viandantes y el recuerdo de aquellos dias en que todo lo que predicaron parecia posible.



sábado, 13 de agosto de 2011

Preparativos y presupuestos para las fiestas de Ujué del 2011.

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 Reproduzco integramente un articulo que subió el amigo J.I.Z a la web de Pueblos de España en su apartado sobre Ujué por consideralo de interes y para que tenga mayor difusión.


A un mes escaso de las fiestas de Ujué, incluimos esta foto para recordarles que las del presente año, ya están practicamente elaboradas.
Tras una reunión el pasado día 16 de julio, en la que se invitaba a la juventud a participar, los dirigentes municipales, se volvieron a ratificar en el modelo establecido años atrás.

Con un gasto de 36.000 €, se habló de como pergeñar los días festivos del presente 2011. Se mantienen los días tradicionales, la Patrona, día 8 de Septiembre, Natividad de Nuestra Señora, Día del Niño, Día del Jubilado, Día de la Mujer (ver foto del año pasado) y día del caldero. Al final más de lo mismo.

Hubo rifi-rafe con lo que se ha dado en llamar por los jóvenes la "Comida del Tricornio", comida que se viene gestando desde hace unos diez años y se invita en el día de la Patrona a todos los alcaldes de la zona, con politicos de turno, algún consejero, algún parlamentario y las fuerzas armadas Guardia Civil y Policía Foral, a veces acompañados por sus consortes.

Entre la gente pensante, este tipo de acto festivo no es bien recibido, pues supone un gasto extra para las arcas municipales, que no andan muy boyantes que se diga. La comidita de marras, aparte de suponer un desembolso de unos 2000 €, no reporta ningún beneficio para el progreso de Uxue, ni tampoco para el ambiente festivo.

Existen necesidades más urgentes en este pueblo que esta farándula, en la que, los vecinos a escote aportamos alrededor de 10 € por barba para el ágape socio-político, alegra-estómagos de autoridades.

Algunos pueblos de la zona no comtemplan este tipo de "festejo", como Pitillas, Beire, Murillo el Fruto..., otros están dentro de la rueda y ya el pasado 3 de agosto en San Martín de Unx se inició la carrera de comidas pantagruelicas pagadas por el pueblo liso y llano, y claro si vas a otras localidades, tendrás que devolver la invitación.

¿Será que a nuestros políticos, no les alcanza su boyante sueldo, en período de crisis?.

Ante la petición de la supresión por parte de la juventud de este acto, hubo algún concejal (por cierto no nacido en Ujué) que afimó que este tipo de actos se debe celebrar sí o sí, claro, como él no va a pagar este despilfarro, ¡qué más le da!.

Vaya movida: coches oficiales guardaespaldas, uniformes de colores con pistola al cincho, y eso ¡qué viva las fiestas de Uxue!. En este caso como se oye por ahí "la misa acaba en la mesa" y si es de gorra, pues mejor para los invitados de turno, no así para el pagano vecindario de Uxue.

Se solicitó que lanzase el cohete el concejal joven desconocido de los uxuetarras, residente en Pamplona JAVIER HERNÁNDEZ JAIME, así se integra en el pueblo en que nacieron parte de sus antepasados y congenia con la juventud.

Seguiremos informando.
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Ese era el texto de J.I.Z
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Tengo que añadir que el presupuesto de las próximas fiestas de Ujué (36000 euros), pese a la actual crisis es algo mas alto que los dos últimos años que fue de 35.000 tal como la misma alcaldesa dijo a la prensa en 8 de septiembre de 2010. Podéis leerlo en esta dirección.

Segun el Ministerio de Economia y Hacienda el Ayuntamiento de Ujué a 31/12/2010 poseía una deuda de 202.000 € el 56,63 % del presupuesto municipal que ascendía a 356.726 € para el año 2010.

Podemos decir con estos datos en la mano que el presupuesto de las fiestas supone un diez por ciento del presupuesto total anual de Ujué.
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miércoles, 10 de agosto de 2011

Comienzan a arreglar la Cruz del Saludo de Ujué.

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El 7 de noviembre del año pasado escribía en este mismo blog un articulo donde denunciaba el mal estado de la Cruz del Saludo y el pésimo respeto que alguien tuvo con ella al escribir un grafiti sobre la columna del crucero. Podéis leerlo pinchando aqui.

El articulo mencionado fue enviado a los responsables de Cultura del Gobierno de Navarra y a la prensa para que se tomara conciencia de la necesidad de arreglar los desperfectos y concienciar a la sociedad sobre el respeto debido a este monumento.

Estas peticiones no cayeron en saco roto. La Fundación para la Conservación del Patrimonio Histórico de Navarra se hizo cargo del asunto y dispuso un presupuesto de 7000 euros para la restauración de este importante crucero en torno al cual se congregan los peregrinos que suben a Uxue en días de romerías antes de formar en procesión hacia el pueblo.


Anteayer se desmontaron las gradas de este monumento a fin de poder reparar las estropeadas y volver a ponerlas todas de manera que quede bien consolidado el crucero y garantizada su perdurabilidad.

La columna y las figuras de la Cruz serán sometidas a un tratamiento de limpieza esperando que los trabajos culminen antes del 8 de septiembre para que todo luzca como nuevo en el día en que festejamos a nuestra patrona Santa María la Real de Uxue.


miércoles, 3 de agosto de 2011

Recuerdos de métodos inquisitoriales practicados en Ujué.

El día 31 de julio del 2011, leí en esta dirección el párrafo que sigue que es parte de un artículo más largo que publicaba un periódico por aquellas fechas:

“Tal día como hoy, en la Valencia de 1826, al bueno de Cayetano Ripoll le dio muerte la Inquisición española. Cayetano era un maestro, culto y por ende, librepensador. El delito que le hizo merecedor de la horca fue no descubrir su cabeza al paso del viático. (El viático, queridos ignorantes, se administra en el sacramento de la extremaunción a fin de que el alma del moribundo llegue limpita y almidonada al cielo de los justos). También, decían las amables lenguas de doble filo, que don Cayetano no llevaba a sus alumnos y alumnas a misa.”
 Grabado: Cayetano Ripoll
Podréis saber más de Cayetano Ripoll si leéis el capítulo referido a él en la Wikipedia o si ponéis su nombre en cualquier buscador.
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Este suceso me hizo recordar varias historias ocurridas en mi pueblo de las que saqué la conclusión de que varios ujuetarras tuvieron que pasar muy malos ratos a causa de no haber tenido en cuenta los mandatos y creencias de la Iglesia Católica.

Aunque la Inquisición española quedó abolida el 15 de julio de 1834, lo religioso y lo civil siguieron fuertemente unidos y lo legislativo y penal castigaban cualquier irreverencia hacia la Iglesia Católica.

Un botoncico de muestra es la noticia que publicó el Diario de Navarra el jueves 12 de enero de 1905 y que dice como sigue:
“La guardia civil del puesto de Ujué pone en conocimiento del señor Gobernador civil que ha detenido a dos jóvenes que fueron denunciados por el señor Cura párroco de la misma por faltar á los dogmas de nuestra santa religión, pasando delante del Santísimo Sacramento, sin descubrirse y fumando”.
(El señor cura párroco era don Felix Aramendía).

Si en ese momento la Santa Inquisición hubiera estado vigente en vez de abolida, es fácil adivinar que estos dos “irreverentes” ujuetarras podrían haber tenido otro peor destino.

En mayo de 1910 siendo próximas las elecciones a diputados al congreso, se vio a José Bustince, cura coadjutor de Ujué, capitaneando un tumulto al frente de los niños de la escuela recibiendo al candidato liberal con alguna que otra pedrada y los gritos de  -¡Traidores! ¡Cobardes! ¡Abajo los canallas! ¡Abajo las escuelas laicas! Ver aquí.

El tiempo pasó. Año 1936. Llegó el alzamiento militar contra la República. En Navarra no hubo guerra, no hubo campo de batalla, no hubo frente.
Los alzados se dedicaron desde el primer momento a la caza, fusilamiento y represión de sus contrarios ideológicos. En Navarra hubo más de tres mil fusilados e innumerables represaliados.

Entre los "délitos" que imputaron a alguno de los vecinos que detuvieron en Ujué estaba el no haber puesto colgaduras ornamentales en el exterior de sus casas al paso de la procesión del Corpus.
Por tal causa (y ser socialistas) fueron llevados al presidio del fuerte de San Cristóbal y estuvieron a punto de ser fusilados en el camino.
Este alzamiento obtuvo el título de "Cruzada" y la bendición de casi todos los obispos de España. La Inquisición revivía aun sin mencionarla como tal.

Los años negros del franquismo perduraron hasta la muerte del dictador en 1975. La obligación de ser “buen español” era sinónimo de ser “buen católico” y consistía en tener un respeto incontestable y obediencia ciega a lo que decían las jerarquías del Estado y las de la Iglesia oficial.

No ir a misa ni frecuentar los sacramentos convertía a la gente en sospechosa de ser desafecta al régimen y a la "verdadera religión"… La suprema autoridad del Estado (el golpista Franco) entraba bajo palio en los templos…

Mis recuerdos de chaval son que era tal la unión entre el régimen y la iglesia oficial, que si a algún labrador se le ocurría ir a trabajar en festivo y la Guardia Civil lo pillaba, la multa era segura.
Si las labores del campo eran urgentes y el párroco consideraba que el labrador tenía verdadera necesidad, emitía unos permisos escritos para que si los uniformados abordaban al labriego, éste pudiera justificarse y librarse de la correspondiente sanción.

En tiempos en que don Francisco Lizarraga fue párroco de Ujué, allá por el año 1965, recuerdo el enorme enfado de éste cuando el alcalde, Porfirio Ayesa, comenzó a emitir permisos para trabajar en festivos….¡El alcalde estaba invadiendo competencias exclusivas del clero!
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EPILOGO.
Eran los años 60. Una ola de jóvenes sacerdotes impulsaron movimientos de regeneración dentro de la Iglesia... Era normal ver a curas que renunciaban al sueldo que les pasaba el Estado y que luego pedían trabajo en cualquier fábrica o tajo para ganarse el sustento como obreros. ...
Muchos militantes de los nuevos movimientos políticos y sociales se reunieron en iglesias regentadas por ese nuevo clero. Muchos componentes de esos movimientos sociales eran miembros de círculos progresistas del catolicismo... El concilio Vaticano II dio esperanzas de cambio en la Iglesia oficial..

Hoy en día la impresión general es que la jerarquía eclesiástica está en plena involución y que ha dado la espalda a todo lo que supuso aquella renovación, aquel aire fresco del Concilio Vaticano II y de la Teología de la Liberación y recuerda cada día más lo de antaño, lo inquisitorial...
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