lunes, 28 de junio de 2010

Canto Gregoriano en Ujué.

El Canto Gregoriano es un tipo de canto llano utilizado en la liturgia de la Iglesia Católica Romana, aunque en ocasiones es utilizado en un sentido amplio o incluso como sinónimo de canto llano.
La denominación ``canto gregoriano´´ procede de atribuírsele su recopilación al Papa San Gregorio Magno que vivió entre los años 540 y 604. El canto Gregoriano es una evolución del canto grecorromano con influencias del canto galicano de la antigua liturgia practicada en Francia desde el s.V al VIII.

Debe aclararse y entenderse que el Canto Gregoriano no es inventado por el Papa Gregorio Magno, éste ya existía desde hacía tiempo, pero el guía católico lo difunde y desarrolla dándole su nombre a este canto ancestral.

El Gregoriano es una música vocal sin instrumentos y a una sola voz. Su ritmo es libre, no posee compás fijo y se canta en latín y, en contadas ocasiones, en griego. Posee varios modos, que son una manera profunda de ser una melodía, su estructura y la organización de sus sonidos, así como las relaciones íntimas existentes entre sus cuerdas estructurales y las ornamentales.
Los repertorios anteriores al siglo VIII presentan 3 modos, mientras que los codificados a partir de este siglo tienen un total de 8 modos. Los autores de las melodías gregorianas son anónimos

El Gregoriano nació hace más de mil trescientos años con el desarrollo del cristianismo y entró en decadencia en los siglos XI y XII con la llegada de la polifonía, un problema que se ha visto agravado en la actualidad por la falta de vocaciones en las órdenes monásticas.

El primer intento de recuperación del Canto Gregoriano lo realizaron en el siglo XIX los monjes benedictinos, en especial los del monasterio de Solesmes (Francia).
En Navarra, los monjes de Leire, también benedictinos, siguen manteniendo estas melodías, que en la actualidad son cantadas por grupos de seglares que quieren evitar la pérdida de esta oración musical.

En ese sentido en Navarra han nacido varios grupos que trabajan el Gregoriano. Son los grupos Gaudium Nostrum de Ablitas, la Schola Gregoriana Gaudeamus de Pamplona y también el grupo de Santa Cecilia de música religiosa y gregoriana de Tafalla que dirige el polifacético sacerdote Pedro María Flamarique.
La Schola Gregoriana Gaudeamus dio un concierto en Uxue hace tres años durante el ciclo Cultur organizado por el Gobierno de Navarra.

En cuanto al grupo Santa Cecilia de Tafalla, decir que desde su fundación en el 2007 , ya ha venido de motu propio y en tres ocasiones a ofrecer un concierto a los pies de Santa María de Uxue.

Ayer domingo 27 de junio la música que trajeron invitó a la introspección; a escucharla en el silencio para recibir y sentir ecos emocionantes con sabor a edad media, a piedras hechas monumento, a vibraciones de oración y monasterio.

La música gregoriana envolvió a las personas que acudieron a Ujué la tarde de este último domingo.

Los 18 componentes del grupo de música religiosa y gregoriana Santa Cecilia cantaron ante un nutrido grupo de oyentes la mayoría venidos de Tafalla, numerosos ujuetarras y bastantes visitantes anónimos para los cuales fue una agradable sorpresa encontrarse con este evento.




El grupo fue dirigido por el sacerdote tafallés Pedro María Flamarique Zaratiegui.
Juan Ignacio Martinena, también sacerdote, ayudó a la compresión de los cantos haciendo una breve introducción a cada uno de ellos.

Fueron acompañados al órgano por J. Echeverria y luego con acompañamiento de guitarra y bandurria en la parte folklórico-religiosa.


En la primera parte interpretaron :

-Ave María y salmo.
-Oh Gloriosa.
-Tota Pulchra.
-Inviolata.
-Roscidevalia.
-Gloria.


Y en la segunda parte:

-Padre nuestro (popular).
-Los cruceros de Tafalla. Romance anónimo.
-Ujué y los pueblos, de Carmelo Erdociain.
-El corazón de un Rey, según la poesia de R. Cué.
-A Ujué de romería, de Carmelo Erdociain.
-El viejo romero de Ujué - folklore.
-Salve final.


Tras el coro tafallés el Coro Parroquial de Uxue interpretó el Tantum Ergo solemne, propio del pueblo, y el Padre Nuestro del Rosario de los Auroros rescatado hace poco por Alfonso Iriarte Landarech.