sábado, 6 de febrero de 2010

El matacuto en Ujué.

Hasta hace unos treinta años en que las leyes se hicieron muy severas en cuanto a la matanza del cerdo, era normal que en cada casa hubiera un gorrino al que se le mimaba durante el año y que en invierno era sacrificado con la ayuda del vecindario.
Todavia recuerdo aquella mesa que el matarife llevaba de casa en casa para sacrificar el cerdo.. y los hombres que hacían falta para sujetarlo para que no se moviera mientras el degüello: tú chiquillo sujétalo por el rabo.. y te ponias perdido con las cacas que en su desesperación expulsaba el pobre cerdo...
Luego la fogata y el chocarrado.. y la apertura en canal de pobre bicho.... todo en la calle a la vista de todos.
Tiempos pasados que no volverán.
La foto es un documento gráfico que rememora uno de los últimos matatxerris que hubo en el pueblo.
Es en casa de Maika y Victorino. El matarife: Angel Sendoa. Alrededor los familiares y amigos que ayudaron y los niños de la casa, hoy ya mozos veinteañeros, mirando absortos la escena.
...................................................................................................
EL MATACUTO
Poema dedicado a la matanza del cuto, obra del ex-secretario de Ujué Don Alfonso Iriarte Landarech y publicada en la revista TILÍN-TILÓN de la Cofradía del Cuto Divino de Tafalla.

EL MATACUTO.

¿Quién no recuerda al ilustre
Huésped de la Cochiquera?
Vivía como un señor,
ocupando una bajera
O la casa del corral
O el hueco de la escalera.

¡Qué salvado con patatas
Se cocía en la caldera,
Elaborado en su honor
En la vieja chimenea!

¡Barítono catorato!
Se acabó la vida buena.
Los cuchillos acerados
Ya se afilan en la piedra.
La necesidad humana
reclama tus excelencias,
Que han de ser, durante el año,
Almuerzo, comida y cena.

Una mañana de invierno,
De diciembre en las calendas,
Se reúne el pelotón,
Que ha de ejecutar sentencia:
Un matarife muy gordo.
Una sabia mondonguera,
unos vecinos amigos
Y unos "muetes" sin escuela.

Barítono, a tu garganta
Ya le han cortado las cuerdas.
Con la sangre a borbotones,
Se te va la vida entera,
Mientras toman los presentes
Mazapanes y mistela.

El condenado es llevado
Al suplicio de la hoguera,
Su cuerpo lo acrisolan
Llamas de olorosa leña.

El matarife en su cátedra,
Ejerciendo la docencia,
Da una lección magistral
De anatomía perfecta:
Aquí el riñón, las costillas,
El hígado y la manteca
La botana, para el chico,
Para que juegue con ella.

Al huésped de mil cuidados
Cuatro forzudos lo pesan,
Y, como estaba apostado,
Pesa cuarenta docenas.

El amo está satisfecho
Y orgullosa está la dueña.
Para merendar preparan
Chocolate con canela.

Por la noche se da el voto
A las morcillas espléndidas,
Entre aromas exquisitos
Del orégano y la especia.

Van a colgar de los techos
Estalactitas selectas
De chorizos y perniles
Longanizas y pancetas.

¡Largo día de trajines
Y también de enhorabuenas!
Que el cuto es un don divino,
Que nos llena las despensas.
A. I. L.

La foto que acompaña a estos versos es obra de Oscar Zubiri Sola, fotógrafo uxuetarra de alto prestigio.