martes, 30 de septiembre de 2008

Signos lapidarios o marcas de mazonero en Ujué

Fotocopia de la página 130 de la Historia Documentada de la Virgen, del Santuario y Villa de Ujué- obra del Padre Jacinto Claveria Arangua- año 1953.

Trabajar a destajo o a prima nos parece algo de los tiempos modernos en que en cualquier fábrica se cronometra y se exige al trabajador una producción de X piezas a la hora.

No hay mas que mirar en cualquier monumento medieval para comprobar que muchas piedras talladas tienen bien visibles unas señales que, si miramos atentos, se van repitiendo en otras piedras.
Y es que cada mazonero, así se les llamaba a quien tallaba la piedra, tenia su señal y a modo de firma la ponía en cada piedra que tallaba. Así las identificaban como suyas y cobraba por toda la cantidad de piedras que hubiese tallado en una jornada, por ejemplo.

También se pueden sacar otras conclusiones estudiando estos signos. Recorriendo monumentos de una misma época, se puede comprobar si en ellos coinciden las marcas de los mazoneros.
Si es así, es prueba que una misma persona, la que firmaba con un signo determinado, trabajó en esos sitios donde se vea su marca repetida.

 ¿Veis estos dos signos? El Padre Claveria los vio en el interior del torreón mayor y los dibujó con los demás que allá hay.
Hoy sabemos que son mas antiguos que todos los demás signos lapidarios que hay en el santuario.  Están en la puerta románica del siglo XII que  aprovecharon como ventana colocándola en el torreón grande en el siglo XIV tal como se cuenta en este otro capitulo.

El Padre Clavería tuvo la paciencia de copiar en un cuaderno los signos que aparecen en nuestro conjunto monumental de Uxué. Luego los comparó con los signos lapidarios del palacio Real de Olite.
En la fotocopia que adjunto, el Padre Clavería indica que cinco signos lapidarios que hay en nuestra basílica se repiten en el palacio de Olite.

Esos signos lapidarios que se repiten en los dos castillos nos demostraría que al menos, cinco talladores o mazoneros, estuvieron trabajando en las dos obras.
También sabemos por constancia escrita, que Juan García arquitecto del edificio de la Universidad de Ujué (1378) fue luego uno de los arquitectos del palacio de Olite (principios del siglo XV)